Hace mucho tiempo que en esta tierra, Almería, de la que procede. se habla poco del que fuera concejal en el Ayuntamiento capitalino, Pablo Venzal. Se fue hace mucho a Sevilla, como parlamentario. Las malas lenguas en su día proclamaron que este ascenso, o no, tenía algo de huida de esta provincia y tanto si se da crédito, o no, lo cierto es que en pocas ocasiones se le oye por estos lares y también es verdad que sigue en su línea de declaraciones que, cuando menos, no dejan indiferentes, por decirlo suave.
Y sí, para no perder esa condición, Venzal ha querido sumarse a la defensa de la sanidad andaluza y particularmente a quitar hierro a esto de los cribados del cáncer de mama, una cuestión que en el PP no parece que entiendan como una cagada monumental, por decirlo en lenguaje llano ahora que nuestro escritor Arturo Pérez Reverte ha abierto la veda para ser grosero cuando uno se cabrea con algunas declaraciones o acciones de la política que no entiende o comparte.
Cuando casi el consejero de Sanidad, Antonio Sanz, estaba allanando el camino para quitarse de encima a las “pesadas” de Amama y conseguir un acercamiento, salta el almeriense con unas declaraciones que son una patada en todo el culo a las mujeres de esta comunidad. Dice Venzal que "seguramente, se contarán con los dedos de una mano" las mujeres "perjudicadas" por los errores en el programa del cribado de cáncer de mama. Y se queda tan ancho.
Una declaración a la altura de las realizadas hace unos días por la diputada de Vox Rocío Aguirre, quien relativizó las cifras de mujeres asesinadas por violencia machista, hablando de "48 al año", como si el dato fuera irrelevante.
Pues en éstas estamos. Aquí no pasa nada. La gestión del PP es siempre de diez. Y a las mujeres, que las den. Pero por mucho que quieran minimizar este asunto, lo cierto es que el Gobierno de Juanma Moreno tiene un gran problema porque aún hoy seguimos sin tener una versión oficial de lo sucedido y la sensación en la calle es de una gran desconfianza hacia quienes siempre se han vendido como los grandes gestores de este país. Y la cuenta atrás de las elecciones autonómicas ya está en marcha.
