Juanma Moreno (PP) y Santiago Abascal (Vox) coinciden este sábado en Almería. Ambos líderes, en precampaña , han elegido este 25 de abril para hacer un gran acto. Uno, por la mañana en la Plaza Vieja; otro, por la tarde en la Plaza de la Catedral. Parece ya una premonición. Después de la semana que llevamos con pactos en Extremadura, Aragón y con la mirada puesta en Castilla y León. Y tras la trágala de los populares con la “prioridad nacional”, ahora está por ver si ambos partidos serán capaces de llevarla a efecto porque por el momento la interpretación de cada uno de ellos es bien distinta aunque el solo hecho de admitir el concepto ya dice mucho de hasta donde está dispuesto a rebajarse el Partido Popular para gobernar.
A Moreno le dan sudores con cada pasito que su partido da de la mano de Vox, pero es muy consciente de que si le faltan unos diputados para hacer gobierno su pacto “natural” es con ellos. Este proceso electoral se le va a hacer muy largo a Juanma. Porque a estos pactos forzados hay que sumar la campaña antiregulación de inmigrantes que ha emprendido su partido y de la que poco está hablando el señor Moreno, consciente de la importancia que este colectivo tiene en todo el territorio andaluz.
Así que veremos que discursos despliegan Moreno y Abascal en Almería, un territorio en el que el PP tuvo que descabezar a su cúpula, detenida e investigada por presuntos delitos de corrupción en la Diputación Provincial. En esta tierra, aún estamos esperando explicaciones del presidente regional del partido sobre lo sucedido y su posición al respecto. Todos queremos saber que opina de Javier Aureliano García, Fernando Giménez y Óscar Liria, entre otros, y si no va a llevar a cabo más depuración en sus filas.
Abascal, por su parte, no creo que desaproveche la ocasión para reprochar estos comportamientos de su principal rival y seguro soltará alguna perla memorable. Vox tiene poco que perder y mucho que ganar con cada traspiés del PP. Y como provocador que es, estará justo a las puertas de la iglesia principal de la ciudad, apenas unos días después de acusar a obispos de “hacer negocio con la inmigración ilegal”. Veremos como discurre la jornada.
