En marcha, una urbanización en la Vega de Acá con dos inmuebles de 39 y 53 viviendas de dos, tres y cuatro habitaciones, locales comerciales y 1.100 metros cuadrados de zonas comunes ajardinadas con piscina, 92 plazas de garaje y 19 trasteros. Se trata viviendas de calidad, amplias y sostenibles, con terrazas generosas, ventilación e iluminación natural y soluciones centradas en la eficiencia energética, como paneles fotovoltaicos, aerotermia y preinstalación para vehículos eléctricos. Si publicara un anuncio de estas características, lo más probable es que la mayoría entendiera que ésta es una promoción privada más y a nadie se le ocurriría pensar que se trata de una iniciativa de la Empresa Municipal Almería XXI, cuyo proyecto ha sido redactado por Lotoarq y adjudicado a la UTE Lirola Ingeniería y Obras y Soluciona Obras y Servicios.
En plena indignación pública por la falta de vivienda a precios asequibles, que el Ayuntamiento de Almería nos sorprenda, una vez más, con este tipo de iniciativas empieza a resultar insultante. Que la alcaldesa popular María Vázquez anuncie a bombo y platillo este perfil como concepto de vivienda protegida a precio limitado no se lo cree nadie. Este gobierno municipal está construyendo vivienda a precio asequible para quien puede pagarse un alojamiento con no mucha dificultad cuando no directamente le resulta una ganga un proyecto como este.
Cuando la gente sale a la calle pidiendo vivienda, no se plantea que la administración pública ejerza de promotora inmobiliaria y se ponga a levantar inmuebles que ya ofrece la iniciativa privada. Busca que se realicen casas accesibles al salario más habitual de este país que supera en poco los 1.100 euros al mes y que se encuentra en manos de quien tiene muy difícil ahorrar para una entrada o para convencer a un banco de su solvencia a pesar de su precariedad salarial.
Esta es una práctica muy habitual entre los gobiernos del PP. Ya lo hemos visto también en otras comunidades como Valencia. Lo irritante de todo esto es que luego descubres que la promoción termina en manos del amigo, la hija, el asesor… vamos del entorno de quien lo promueve.
