jueves. 04.06.2026

El desgarrador accidente de tren ocurrido este domingo en la localidad cordobesa de Adamuz y que se ha cobrado varias decenas de muertos ha llevado al Gobierno a declarar tres días de luto en el país. Es muy triste que tengamos que vivir un drama tan fuerte para que por una vez nuestros políticos enmudezcan y dejen de darnos la brasa con ese lenguaje histriónico además de insultante y fuera de argumentación.

Esta vez, parece que si, los gobiernos en sus distintas escalas, local, regional y nacional han trabajado de la mano y han trasladado también una imagen de coordinación y colaboración, algo que debería ser natural pero que la experiencia nos demuestra que incluso en circunstancias límite hay que hacer un esfuerzo para abrazar a un rival político. No hay que buscar mucho en la memoria para ver como discurrió la dana de Valencia y como algunos usaron una mala gestión para echar balones fuera y buscar culpables en el adversario político.

Confío en que este clima no solo cumpla los tres días de luto sino invite a nuestros dirigentes a reflexionar sobre lo vulnerable que es el ser humano. Hoy estamos fuertes y sanos y en un minuto, la vida arrebatada por un accidente. Sería bueno que bajo esta premisa empezaran a construir mensajes más constructivos y trabajaran más por el bien común en vez de por sus intereses particulares.

Sería una pena, que actitudes como la del líder de Vox, - Santiago Abascal ha escrito en sus redes sociales que “por desgracia, y lamento decirlo, como en tantas catástrofes que nos han golpeado estos años, no puedo confiar en la acción de este Gobierno. Nada funciona bajo la corrupción y la mentira-, única voz discordante que no ha estado a la altura de una jornada tan desgarradora, envenenaran al resto.  

Luto y calma política
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