Elena Torres, teleprensa.com Almería
No se como se sentirán ahora en la dirección del PP de Almería pero imagino que tras la visita de su jefe más avergonzados y seguros de que lo suyo es una caída libre sin paracaídas posible.
La secuencia es digna de recordar. El presidente del PP en Almería, Gabriel Amat, nos anuncian a bombo y platillo una visita del presidente del Gobierno. Seguido nos da fechas y descubrimos que va a ser inminente y va a traer noticias importantes para la provincia. El secretario provincial le enmienda un poco la plana. Javier Aureliano García prefiere enfatizar en la importancia que supone la visita del Jefe de Estado en si misma no lo que vaya o no a contarnos. Y efectivamente, tal y como estaba programado el viaje, un mitin puro y duro y un encuentro con empresarios que viene a ser otro mitin puro y duro para los que debe considerar ‘los míos’, no podían augurar ningún mensaje bueno e importante para todos los ciudadanos de Almería. Nunca la fórmula del mitin ha sido el modo en que se han hecho grandes anuncios. Sí grandes promesas y como el tiempo ha demostrado cuando llegan al poder, muchas mentiras también.
Como le suele ocurrir a menudo al PP de Almería han vuelto a confundir el partido con la institución como veíamos hace unos días cuando se conocía que desde oficinas municipales los populares recogen firmas para sus campañas políticas. En esta ocasión la confusión viene por creer que han traído al presidente del Gobierno cuando en verdad quien nos ha visitado ha sido el presidente del Partido Popular en España.
Un presidente del PP que ni siquiera ha tenido el detalle de trabajarse el terreno sobre el que iba a pronunciar su discurso y se ha limitado a reiterar unos argumentos demasiado manidos en las últimas semanas y que reflejan más bien poco la realidad económica que percibe el ciudadano de a pie. Así, no le ha importado deslizar aquello de que se está creando empleo cuando en Almería todavía no hemos conseguido dar un dato positivo al respecto. Su desprecio hacia Almería ha sido tan absoluto, para mi gusto, que debió pensar en el piloto rojo de la cámara de televisión más que en otra cosa para soltarnos su ‘confianza’ en el personal que atiende a la hasta ahora enferma de ébola Teresa Romero, su convencimiento de que el referéndum catalán no se va a celebrar o la importancia que a su juicio supone que España forme ya parte del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y que Arias Cañete haya sido elegido Comisario en la UE .
Y de Almería que? Pues apenas nos ha dejado claro que coincide con el alcalde de la capital, Luis Rogelio Rodríguez Comendador, que ‘se merece’ seguir al frente del Ayuntamiento capitalino, -cuando son otras siglas las que llevan más de diez años al frente de una administración se hace necesario cambiar, no así cuando son ellos-, que Arenas es ya de Almería, -es aquí donde consigue la ansiada representación que le niegan otras provincias-, y la convicción de que Gabriel Amat es ‘un gran político’ y un ‘tipo estupendo’ oye, por si no lo sabían.
