jueves. 04.06.2026

Elena Torres, teleprensa.com Almería

Mosquitos, aguas fecales y ahora también ratas. Almería parece una cloaca. Todas las inmundicias parecen ponerse de acuerdo para ‘atacar’ la ciudad de Almería sin que ello quiebre el ánimo de nadie.

La plaga de mosquitos nos tuvo durante semanas en vilo no sólo en la capital sino en los municipios limítrofes ante la inacción política por la falta de concreción sobre quien tiene o no la responsabilidad de su existencia. Al margen de la administración que deba tomar cartas en el asunto lo que está claro es que obedece a una falta de limpieza, que ya tiene delito en pleno siglo XXI. 

Pero no contentos con el ‘pase de pelota’ que hemos tenido por esta cuestión, ahora vuelven a aflorar nuevos vertidos de aguas fecales y olores nauseabundos en pleno centro de la capital, como es la playa del Zapillo en verano, o la zona de la ballena. Esto desde luego, dista mucho de ser novedoso. Y eso es lo triste que mientras nuestros políticos municipales se ‘esmeran’ por transformar la ciudad con proyectos ‘históricos’, -algunos lo son más por lo que se han dilatado en el tiempo a la hora de hacerse reales que por lo novedosos en si mismos-, las cosas de andar por casa siguen manga por hombro. Yo no se ni cómo se atreven a traer cruceristas hasta esta ciudad si el primer ‘aroma’ que les ofrecemos es la nauseabunda pestilencia que arranca del mismo puerto ya en la Rambla.

Lo del Zapillo es más de lo mismo. Todos los años se repite la imagen de charcos por los que acceder a ciertas zonas de la playa que tiran para atrás sin remedio incluso al menos tiquismiquis.

Pero ya lo de las ratas que han aparecido en el barrio del Puche, -ese al que le gusta asistir al gobierno municipal del PP pero sólo para manifestarse en contra de la Junta-, y hemos conocido por un gráfico vídeo de un vecino no deja lugar a dudas: la limpieza en Almería no es una asignatura que guste a nuestros políticos locales, la suspenden año tras año y sin rubor ninguno. 

Ignoro lo que tardarán en desinfectar la zona pero sería lamentable que se iniciara ahora un nuevo episodio de a quien le toca apechugar con los gastos. La limpieza es prioritaria pero luego también habría que exigir la depuración de responsabilidades por tantos ‘olvidos’ continuados.

Almería, una cloaca
Entrando en la página solicitada Saltar publicidad