miércoles. 21.02.2024

“Qué mierda ser autónoma en España.
Qué mierda emprender.
Qué mierda el mensaje que se transmite de que todo son facilidades.
Vida idílica.
Tanto te quitan es porque tanto ganas.
Mentira.
No, no y no.
En mi caso no es así.”

Sheila Hernández es periodista, joven, emprendedora y un grano en el culo para muchos medios de comunicación y periodistas que se creen estrellas, pero que realmente viven absolutamente estrellados y se permiten dar lecciones desde esas trincheras políticas en las que se han convertido algunas tertulias televisivas. Incomoda porque sola, con sus propios medios y un idioma que es capaz de entender su generación, -y alguna más-, tiene un medio en una red social, Instagram, con 874 mil seguidores. @es.decirdiario. Sube un post y puede tener 141.404 interacciones y 5.292 comentarios. Esto, sin lugar a duda, genera envidia.

No hace mucho publicó un artículo de opinión en el que denunciaba que ser autónomo es “una puta mierda”. Algunos medios se hicieron eco, la pusieron a parir y hasta le daban consejos de salud mental. Nada nuevo en el país de los perroflautas con minutos de tele, pero eso no es lo que me interesa del asunto.

Lo que preocupa de verdad es que los emprendedores, jóvenes o no, se enfrentan a un modelo injusto, que asfixia. Una realidad que mata al creador y potencia al opositor a lo público, porque está claro que para que te den palos cada trimestre prefieres buscar zonas de confort y sin riesgo. Y a eso le sumas que si un chaval hoy se hace autónomo y cuenta con que va a recibir una ayuda para echar a andar, el primer mensaje que recibe no es precisamente de ánimo, sino un “uf, ahora mismo no hay presupuesto”. ¡Venga ya, que os jodan! Que esto es como las ayudas a la instalación de paneles solares que nadie ha cobrado aún.

No nos engañemos, el actual sistema impositivo no es progresivo. Sólo pagas conforme ganas si ganas poco, porque si facturas millones, y ni tan siquiera eso, vale con unos cientos de miles, encuentras recursos para pagar menos que nadie porque quien hizo la ley hizo la trampa. Pero la trampa sólo es accesible para esos que pueden pagarla.

Necesitamos un modelo en el que el emprendedor pueda echar andar sin coste, que pague cuando gane lo suficiente para llevarse algo más del sueldo mínimo interprofesional. Que se les permita ilusionarse con sus proyectos y no acojonarse con las declaraciones trimestrales o el recibo de autónomos, porque estamos matando la gallina de los huevos de oro. Dicho de otra manera, si ellos no crean, se equivocan y aprenden hoy, no generarán riqueza en el medio plazo. Si ellos no generan lo suficiente para obtener beneficio tirarán la toalla y les abocaremos a la oposición de lo público, al trabajo precario o la emigración. Pero si no generan beneficio no habrá impuestos, y sin impuestos no se sostiene el sistema, y sin sistema, sin estado del bienestar sencillamente no hay libertad, derechos ni hostias en vinagre.

Si. Ser autónomo en España es una puta mierda. Estás en desventaja.

Las comunidades autónomas, el Estado, todos tienen capacidad para mejorarlo, adoptar modelos que ya funcionan en otros países, pero no, aquí estamos a la gresca, a hacer de los políticos el centro del mundo cuando debería ser al contrario, porque somos nosotros, los electores, sus clientes y deberían estar para servirnos, no para ahogarnos y manejar como borrego al inculto y lanzarle a cortar carreteras.

El mundo ha cambiado y no nos enteramos, pero lo haremos a las bravas, con otra toma de plazas y un nuevo 15-M si quien hoy tiene capacidad de decisión sigue en Babia, como los medios de comunicación que aún no han entendido que una chica de veintipocos años puede tener más audiencia que todos los medios de comunicación juntos de una provincia como Almería. Y eso, también tendrá consecuencias.

Ser autónomo es una mierda
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