Javier A. Salvador, teleprensa.es
El desempleo, el paro, la inactividad laboral o falta de trabajo, como lo quieran llamar salvo tiempo de rendimiento en diferido, porque sonaría a cachondeo de mal gusto, es un asunto serio, preocupante, lamentable e hiriente, pero nunca pensé que podría llegar a ser motivo de mofa.
Verán, creo que alguien se ríe de los ciudadanos cuando Gobierno del Estado y de la Comunidad en la que vives no son del mismo color político. Por ejemplo, si vas a un pleno de un ayuntamiento o una diputación en mi tierra te van a decir que las competencias de empleo son de la Junta de Andalucía y de su gobierno de izquierdas siempre y cuando aparezca alguien cabreado, pidiendo ayuda o una explicación a una corporación gobernada por los conservadores. Si en la comunidad gobierna la derecha, la lectura es que ellos como nadie aplican las indicaciones o consejos que se dan desde Madrid, pero incorporando unos matices concretos que les hacen triunfar. Obviamente en el caso de Andalucía el gobierno de la comunidad asegura que son sus políticas de izquierdas y radicalmente opuestas a las del Estado las que convierten a la región en el motor de generación de empleo, pero Madrid sencillamente se vanagloria de lo bien que lo están haciendo.
Y volvamos al principio ¿De quién son las competencias?
No crean que lo importante es que se genere empleo y listo. De eso nada. Tenemos la necesidad de averiguar si todos lo hace igual, si unos son mejores u otros son peores porque alguien nos está engañando.
Es necesario que sepamos y entendamos si ahora debemos más dinero o menos que antes, porque dependiendo de a quien escuches en España estamos “deputamadre” o “requetejodidos” para los próximos 50 años. Y no, no nos miren a los medios de comunicación que poco tenemos que decir en este asunto, porque sencillamente somos rehenes de la publicidad institucional y cada vez que vean una página de publicidad de una diputación o de un ayuntamiento ya saben quién no se va llevar un disgusto con un titular de ese medio. Es ley de vida, nadie le mete el dedo en el ojo a un cliente.
Y volvemos al tajo, que el debate tiene miga. Quién crea el empleo, el gobierno o la comunidad. Ya sabemos que los ayuntamientos y la diputaciones no, pero entonces para qué leches quieren concejales o diputados provinciales de “empleo”.
¿Hablamos de ello?
