Javier A. Salvador, teleprensa.com
Creo que el PSOE, Izquierda Unida y hasta Upyd aún tienen algo que entender de esta campaña que, sin embargo, Podemos y Ciudadanos sí están haciendo muy bien. Se trata de administrar el cabreo de la gente, pero por encima de todo tener claro que el objetivo no es el PP te puede ayudar en las estrategias de los partidos que caen en picado, si el objetivo es remontar en las encuestas y no trabajar en la administración de lo que queda.
España es roja y azul, y no se trata de bipartidismo, sino de historia, de cultura. Ahora bien, la dosis de cada color es lo que cambia generacionalmente. Para que nos hagamos una idea, pese a que identificamos a Podemos como un partido de izquierda, de extrema izquierda si lo prefieren, no se cansarán de decir que no son ni de unos ni de otros porque pueden perfectamente pescar en ambos bandos, sólo tienen que ir a por las políticas, las medidas que la gente en la calle no aprueba y sencillamente ponerle nombres y apellidos. Vamos a ver, que en España siempre habrá rojos y azules en más o menos la misma proporción, pero hay que identificar por quiénes dejarías tu ideología aparcada para azotarle con un voto de castigo.
Y ahí está la clave, que nadie piensa en estos momentos en un voto útil, sino de castigo y que puede aparecer por las grandes políticas o por el mero hecho de que ese concejal antes no tenía un duro y ahora conduce un BMW. Sí, la envidia y las frustraciones juegan un papel cojonudo en todo esto.
No se trata de que en este país mayoritariamente se odie a Rajoy, Cospedal o Montoro, y mira que las encuestas dicen que sí, sino que en ellos se identifican principalmente tres cosas: un gobierno que prometió y no cumplió, un partido presuntamente podrido por la corrupción según un juez y una administración que sólo funciona para unos pocos pero que ataca sin piedad al resto. Vale, esto se comprueba relacionando lo que dicen los twits y comentarios en redes sociales sobre cada una de las personas.
Ahora, bien, por ejemplo trabajemos el caso del PSOE, y también lo haremos con Izquierda Unida y Upyd, que no hablamos de ideologías, sino de comunicación y estrategia.
El PSOE no ha perdido su electorado, sencillamente cuando ha salido a la calle no lo ha encontrado, pero estar está. Hasta ha perdido mensaje y eso sucede cuando pierdes credibilidad. Ahora bien, cómo se recupera, pues igual que en la empresa cuando está en crisis, e igual que en los países cuando se desmoronan, mirando hacia atrás y entendiendo la raíz de aquello que en otra época funcionó o sencillamente unió. El “soe" recuperará su electorado cuando entienda que su objetivo no es el PP, sino él mismo. Volver a hacer creer a la gente que ellos son los de compartir, los que crearon la educación pública, la sanidad gratuita. Los socialistas tienen que levantar la mano y salir a la calle con sus colores bien visibles, sin miedo, sin vergüenza, asumiendo lo que han hecho pero recordando lo que hicieron porque la gente sólo quiere recuperar aquello, pero tienen que aprender a trasladar ese mensaje a un futuro inmediato. Los socialistas no pueden olvidar que ellos mismos fueron el Podemos de otra época.
Por ejemplo, en Almería ésta es la campaña contra Gabriel Amat, Luis Rogelio Rodríguez, Javier Aureliano García, Pablo Venzal y todos aquellos que sencillamente hacen mas veces “no” que “si” desde sus respectivas administraciones, ya que sólo han conseguido contentar a unos muy pocos pero, por el contrario, han logrado encabronar a un montón que ya no les va a dar tiempo a recuperar.
Si lo trasladamos al gobierno central ésta es la guerra contra Rajoy, Montoro, Cospedal, Arenas, los que permitieron la corrupción de los Gürtel y Caja Madrid.
Nombres y apellidos, que no siglas, ahí está la clave, ponerle cara al culpable de lo que se ha perdido porque es mucho más fácil que demostrar en un programa cómo lo vas a recuperar. Eso ya llegará y si tienes una estructura de partido detrás, ya tienes ganada la batalla de la credibilidad.
