Javier A. Salvador, teleprensa.com
Aún no nos hemos enterado de que los casos de presunta corrupción, el presunto mangoneo en las administraciones dirigidas por algunos elementos del Partido Popular, y todo eso que hace sonrojarse a media España, no es más que un cúmulo de casualidades. Pero todo tiene un origen y este tormento viene dado por el exceso de confianza que los cargos populares les han dado a los funcionarios ¡qué digo funcionarios! ¡malditos funcionarios! que los han engañado poniéndoles delante papeles envenenados que ellos, personajes tan inocentes como Rita Barberá, Jaume Matas, Carlos Fabra o Gabriel Amat terminan firmando. Y claro, así luego aparecen las palmeras con gps de Almería o los coches que a propósito los técnicos compraban en el concesionario del presidente del PP de Almería con la única intención de hacerle quedar mal.
Vamos, ahora empiezo a entender que el centro comercial construido en Roquetas de forma ilegal sobre unos terrenos que eran de una empresa en la que figuraba la mujer de Gabriel Amat no fue una compra para beneficiarles, sino un vil engaño para quitarles de las manos por apenas unos reales la joya de la corona del patrimonio familiar. Si el tipo que se los compró ya se veía que venía malo, porque le imputaron hasta las cejas en el caso Malaya, el de ese otro alcalde que llamaba Julián Muñoz, el de Marbella, que también debió ser engañado por los funcionarios de su ayuntamiento.
Por eso ahora también entiendo que no debo asustarme cuando la Guardia Civil, la Unidad de Crimen Organizado, habla de que el PP está vinculado con la trama valenciana que blanqueaba dinero negro en lingotes de oro. Cosas de andar por casa.
Eso ya son historias de algún guardia que ve muchas series americanas y debe haberse inventado, sin investigación ni nada todo un caso. Seguro que hacen informes con la misma seriedad con la que lanzan mensajes en facebook o twitter. Vamos, si el otro día pedían que saludásemos por twitter a los guardia civiles de tráfico ¿a los que nos multan? Pero serán personajes.
Tras acusar al PP de tales cosas, estoy convencido de que en los años de gobierno de Rodríguez Zapatero la Guardia Civil debió llenarse de jóvenes guardias descarriados que ahora seguro que son casi de Podemos. Y claro, ahí debe estar el origen de esas presuntas tramas de corrupción, de empresas que facturaban 11 millones de euros en 2008 y 1.000 en 2012 por pura casualidad. Y el hecho de que los investigadores de Hacienda también culpen al PP va a ser no porque tengan pruebas de nada, sino porque se deben estar vengando de que no les han subido el sueldo en los cuatro últimos años.
Vamos una panda de víctimas que están hechos los del pajarraco en el logo.
Pero claro entre lo que lees de las presuntas implicaciones del Partido Popular en tramas criminales y lo que se dice estos días en Palma de Mallorca sobre la Casa Real, me lleva a un seria y profunda reflexión.
No hay funcionario más tonto que el que sabe que le van a pillar y no está ya camino de la fiscalía cantando por soleares, ya sea Almería, Roquetas, Purchena o Valencia.
