Javier Salvador, @jsalvadortp
Las Salinas de Roquetas de Mar vuelven a quedarse con el culo al aire por mucho escombro que se arroje sobre ellas para justificar así una inmediata urbanización casi por higiene pública. Pero que nadie se equivoque, que el urbanismo de Roquetas de Mar e higiene no son ni mucho menos sinónimos a tenor de las investigaciones judiciales que, entre otras muchas cosas, tratan de desenmarañar el entramado de más de 200 empresas presuntamente vinculadas con el presidente del Partido Popular en Almería, de Diputación y alcalde de Roquetas, Gabriel Amat. Hoy ha sido IU quien vuelve al ataque sobre el asunto de Las Salinas demostrando que las prisas por urbanizar no obedecen al interés público sino más bien particular.
Sobre ese suelo hay más de 100 millones de euros en hipotecas,- pero tranquilos que a esos nadie les va a desahuciar-, y sobre todo hay una losa para todos los roqueteros, que serán quienes asuman los otros 100 millones de euros que cueste la urbanización. Y claro, aquí es donde hay que empezar a despejar las primeras incógnitas de la ecuación, como por ejemplo qué empresa será la que lleve a cabo la operación si Hispano Almería ya no existe, salvo que los mismos empresarios o amiguetes estén operando tras otra empresa del gremio y que sospechosamente se esté llevando más del 50% de la obra pública que pasa por las manos de Gabriel Amat o su pupilo Javier Aureliano García, secretario provincial y vicepresidente de la Diputación. Pero claro, eso ya es labor investigadora de la oposición.
Ahora bien, en la información hecha pública por los rojillos de roquetas hay un par de párrafos a tener en cuenta, cosas que en cualquier otro lugar provocarían la ira de los ciudadanos pero que en España sólo generan un ¡olé sus huevos! Un ¡quién pudiera! Y en el peor de los casos declaraciones a lo Mariano Rajoy “Soria es un funcionario que ha participado en un concurso”. Hispano Almería también participaba en concursos.
Y claro, así nos va.
Copio y pego sobre lo dicho por IU: “Las Salinas de Roquetas de S.L., formada por empresarios como Miguel Rifá y familiares directos del alcalde Gabriel Amat, “vende” a la citada inmobiliaria la parcela por acciones en dicha entidad (Colonial… si en el plazo establecido la finca no pasa a ser urbana, la inmobiliaria se reserva el derecho de emprender acciones de compensación y de anular dicha operación”.
Y como el muerto va al hoyo y el vivo al bollo, venga a tirar camiones de escombros sobre las salinas para ver si así justificamos cuanto antes la urbanización del suelo, que aunque el PP de Amat gobierna en minoría cuenta con los votos de Ciudadanos.
¿Pero creen de verdad que les importa quedarse con el culo al aire?
