jueves. 04.06.2026

Javier A. Salvador, @jsalvadortp

Ciudadanos Granada fue forzado desde Madrid a abstenerse en el pleno constituyente de la ciudad, tras las elecciones de mayo pasado, para así dejar formar gobierno al PP de José Torres Hurtado, alcalde de Granada sólo por unas horas, lo que se tarde en convocar el pleno para una moción de censura. Paradójicamente un golpe policial en la ciudad de la Alhambra hará posible lo que no ha sucedido en los pasillos del Congreso de lo Diputados, que PSOE, Podemos y Ciudadanos se pongan de acuerdo para sacar del gobierno a los populares e iniciar un proceso de transición hacia una escenario distinto en el que se acabe con los secretos a voces de la corrupción.

En Almería capital Ciudadanos fue obligado por la dirección nacional de su partido, Albert Rivera, a dar marcha atrás y romper un pacto que durante quince días les había dado hasta para dos ruedas de prensa diarias. El espectáculo que se dio en el pleno constituyente de la ciudad para dar la alcaldía a un candidato que luego la traspasó a un tercero a los tres meses, supuso un duro golpe para la credibilidad de la formación naranja, más aún cuando también son sus votos los que mantienen en el poder al más que cuestionado Gabriel Amat, presidente del Partido Popular en Almería y de la Diputación provincial, más conocido por los contratos que durante los últimos años ha dado a empresas de su entorno que por los hospitales, autovías o comisarías que ha conseguido para Roquetas de Mar. Eso sí, es la única ciudad que tiene palmeras con GPS compradas a una empresa en la que figura como socio el yerno del mismísimo alcalde.

Hasta aquí podíamos llegar

Ciudadanos tiene ahora en sus manos la posibilidad de dar un paso adelante y mantener el diputado que consiguieron en diciembre por Almería, y que peligra seriamente ante unos comicios en junio si atendemos a los repartos de escaños que dan las encuestas con una baja participación como la que se espera.

Los votantes que ellos sacaron fueron esencialmente desencantados del PP y jóvenes en su primera aproximación a las urnas, pero su posición en el entorno de la política local les va a destrozar si no se suman a la corriente granadina y aprovechan el tirón para presentar mociones de censura allí donde saben que tarde o temprano habrá un caso palmeras o un mesón gitano que sacudir.

Desde las pasadas elecciones hasta hoy mismo, no hay informativo del mediodía en el que no se haga referencia a un caso de corrupción en el Partido Popular. Y entiendo que es injusto para miles de sus votantes, afiliados y hasta cargos públicos que son gente honrada y que nada tienen que ver con esta banda de presuntos e investigados que les han hundido en el descrédito, pero si el presidente fundador y expresidente del gobierno ha sido multado con 270.000 euros por defraudar a Hacienda, que supuestamente somos todos, necesitan hacerse a un lado y tomar aire.

En esta situación Ciudadanos tiene que determinar si están dispuestos a correr con parte de esa carga, con el señalamiento como cómplices en Roquetas o Almería capital de lo que tarde o temprano va a terminar pasando, o si van a quitarse ese estigma de bisagra del PP de Rajoy o Aznar para sobrevivir como un partido demócrata conservador que pueda, desde el centro, atraer al hundimiento de la derecha.

Lo que está claro es que si ves el ayuntamiento de Granada registrar, pon el de Almería a votar, por aquello de que si las barbas del vecinos ves cortar…

Las barbas de Granada
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