jueves. 04.06.2026

Javier A. Salvador, teleprensa.com

Hay que ser muy cateto, pero mucho, para que te moleste que alguien hable euskera, catalán o cualquier otra lengua. Como mucho, lo que una persona inteligente puede sentir no es otra cosa que envidia, porque la riqueza que aporta a cualquiera con dos dedos de frente hablar más de un idioma es extraordinaria, pero si encima puedes presumir de tener dos lenguas maternas, como catalán, gallego o euskera y además castellano, resulta excepcional. Al menos yo lo veo así, porque curricularmente queda bien, culturalmente enriquece y seamos prácticos, te ayuda a aprender otras lenguas. Sí, es más fácil hablar el tercer idioma que el segundo.

Les animo a que revisen lo ocurrido en la sala de prensa de la UD Almería con ese enfoque, porque cualquier otro me parece intelectualmente muy endeble. ¿Falta de respeto? Si un medio de comunicación vasco le pregunta en euskera al entrenador ¿por qué no puede contestar en ese idioma? Resulta que contestar en euskera es un insulto, pero si lo hubiese hecho en inglés a un corresponsal de la CNN hablaríamos de que ese entrenador es un chico preparado y ejemplar.

Pero vamos un poco más lejos, porque el asunto de la sala de prensa de la UD Almería es obra de un par de calienta bocas que se dedican al periodismo como colaboradores, aficionados que no viven de esta profesión, y que nadie se crea que no diremos nombres, apellidos y medios, todo lo contrario, saldrán hasta con foto porque no puedes convertir Almería en un ejemplo de intolerancia y estupidez y salir de rositas.

El tema del domingo no era el idioma, porque durante años, en las ruedas de prensa de los clubes la Liga Profesional de Fútbol existe esa norma no escrita de que los medios regionales con lengua propia pueden preguntar en su idioma para atender así a sus audiencias. El asunto del domingo en Almería es la payasada del típico tonto del bote que quiere llamar la atención en un entorno en el que se siente inferior. Es el típico caso de ese espécimen que cree que el euskera es el idioma de la desaparecida ETA y que representa eso, terrorismo, porque los hay que en este país aún no se han enterado de que vasco no es sinónimo de etarra y que determinadas cosas quedaron enterradas en el pasado. Pero sobre todo, los hay en este país que ven amenazas en algunas de nuestras muchas virtudes, como lo es esa riqueza lingüística que ni tan siquiera la dictadura pudo exterminar pese al empeño que puso en ello.

Como almeriense pido perdón a los vascos que puedan sentirse ofendidos, pero como marido de portugaluja sólo puedo mandarle a los broncas de la rueda de prensa un mensaje sencillo y concreto: iros a la mierda.

Indeseables los hay en todas partes y el País Vasco, Euskadi, tampoco se libra de ellos, yo conozco a uno que se llama Murga Eizagaetxebarria que vive o vivía en el mismo centro de Bilbao y que salió por patas de aquí, de Almería, después de dárselas de superinversor y montar la franquicia del periódico El Mundo más efímera de la historia del periodismo ¿Debo considerar que todos los vascos son unos chorizos? Está claro que no.

Esto no va de vascos, andaluces, almerienses o bilbainos. Esta historia va personas, y las hay buenas y malas.

Desgraciadamente y aunque son menos, siempre nos fijamos en los malos ejemplos y no en los buenos, pero también es muy de aquí, una manía más de toda esta jodida península.

Hablar euskera en Almería
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