Javier A. Salvador, periodista
Imaginen que un ayuntamiento decide sacar adelante una nueva concesión del servicio de basura para el que como siempre invita a las grandes empresas y algún figurante. Con el patio como está, con todos los ojos puestos en cada contrato público, obviamente hay que jugar a la máxima transparencia y honradez, algo que no se ha visto en muchos ayuntamientos desde hace bastantes años ni tampoco se les espera para los siguientes.
Obviamente para no llamar la atención, la mejor de las fórmulas es aquella de mostrar igualdad entre todas las ofertas. Todos son tan buenos, tan serios, tan profesionales y causalmente están tan próximos unos de otros en las propuestas hechas en sobre cerrado… de esos que nunca nadie sabrá los contenidos hasta el día del concurso… ¿Por dónde iba? No sé por qué me vino a la cabeza el caso de aquel tipo que levantó un acta ante notario con el nombre de las personas que iban a aprobar varias semanas después unas oposiciones a la policía local o bomberos en Almería.
Pero no hablamos de eso, sino de concursos con sobres cerrados, secretos y cuyo contenido y diferencias nadie conocer hasta que no se abren. Bien, pues como da la casualidad de que todos son tan iguales, al final se lo van a poner a huevo a los políticos para elegir sencillamente el que más tilín les haga a ellos. Y lo de tilín no tiene nada que ver con sonidos relativos a monedas, dineros y cosas por el estilo, porque en el Ayuntamiento de Almería no hay corrupción. Y lo de la terraza en la antigua casa del alcalde de Almería hecha por Hispano Almería y que publicó El País, es una sarta de “lo que sea”, que ya se verá en los juzgados y ahí quedará claro si lo pagó, si no lo hizo, se le olvidó o “lo que sea”, porque un hombre de esa talla política no puede tener la cabeza en los pagos de una simple terraza, la tiene que tener metida de lleno en la basura.
Bueno, cuando digo esto de la cabeza del alcalde metida en la basura me refiero al concurso, ayudando a tomar la decisión porque eso de empate por la alta calidad de las ofertas les debe de poner en un compromiso enorme. Y yo no pongo la mano en el fuego, no por nada, sino porque me salen luego ampollas y esas cosas, pero estoy segurísimo de que el alcalde y senador por Almería Luis Rogelio Rodríguez Comendador, sería incapaz de tener una favorita. Y me refiero a una de entre las empresas que concursan para la basura, que en este país hay que aclararlo todo tal como se están poniendo las leyes de patriotismo y esas cosas.
Así, por si las moscas y para que cuente como un positivo para cuando me cague en la madre que parió al que inventó el actual sistema de gobierno y los modificados en las obras públicas, que quede ahí un Viva España, El Rey y los españoles si son afines al PP, y sobre todo, las concesiones de basura y las cuentas en Suiza.
¡Que Viva Suiza también!
