jueves. 04.06.2026

Pocas personas han luchado por los demás en Almería como José García Rueda. 

Aunque no lo crean, la parte alta de Pescadería era, no hace tanto, tan o más pobre que el pueblo más recóndito del Atlas marroquí, y la diferencia con estos momentos es abismal. Hoy hay colegios, centros de salud, asistencia social, viviendas protegidas. Falta de todo, y sigue siendo un barrio en el que existe una enorme brecha respecto a cualquier otro, pero se avanza.

De todos esos logros, el 80 %, y sin miedo a equivocarme, tiene nombre propio: José García Rueda, o Pepillo el Barbero. Adivina a qué se dedicaba su padre y entenderás el sobrenombre.

A sus 77 años, ya he perdido la cuenta de los episodios de cáncer que ha padecido y, lamentablemente para él —pero por suerte para los hombres y mujeres que viven acojonados por las pruebas y tratamientos relacionados con la enfermedad—, vuelve a las consultas médicas y a los quirófanos.

Digo por desgracia para él porque no tengo muy claro cuántos episodios más va a ser capaz de soportar con los tiempos de respuesta de la sanidad al estilo Juanma Moreno en Andalucía. Son 77 años de una vida dedicada a la lucha, y eso pasa factura. Pero también es una suerte para el resto, porque Pepillo no se va sin luchar hasta el último día.

Hoy le han acompañado una docena de amigos, algunos de ellos también históricos activistas, pero he echado en falta al barrio de Pescadería. En ese barrio hay viviendas sociales porque este tipo se ponía en huelga en el despacho del alcalde si era necesario. Los pescadores consiguieron la mitad de sus derechos porque este, junto al “Tajá” y el “Recortao”, se dejaron la piel —y hasta la casa— cuando los grises les embocaron la calle de las Tiendas hace ya muchos años, tras cerrar el barrio de Pescadería en plena lucha por los derechos de los pescadores. A estos tres los deportaron junto a otros tantos. Cosas de ese franquismo en el que algunos dicen que se vivía mejor.

Pepillo, el amigo de Goytisolo, del poeta José Ángel Valente, necesita ayuda, y si no eres capaz de movilizarte en la calle, hazlo en redes sociales, pero hazlo, porque no es Pepillo: es la enferma o el enfermo de cáncer de mama, de colon… Que se note que #noestasolo.

Pepillo dice que la protesta no es por él, sino por los recortes, por los retrasos en las pruebas diagnósticas. Pero esta vez toca hacerlo por él, y no que él, como siempre, lo haga por nosotros.

Defended a Pepillo el Barbero
Entrando en la página solicitada Saltar publicidad