jueves. 04.06.2026

Javier Salvador Grupo Teleprensa

Lo que realmente me pide el cuerpo es hablarles hoy de la libertad de expresión, de lo que duele esta profesión cuando ves portadas como las del sábado y otros días atrás y descubres que todo es montaje. De lo que se sufre cuando ves que en Almería también hay una medio de comunicación que hace esos montajes. Normal, de tal palo tal astilla y no se puede esperar otra cosa.

Pero tenemos cosas más importantes de las que ocuparnos y no de un medio residual que aguantará, como mucho, hasta después de las elecciones municipales, porque ese el servicio a prestar por los pagos a percibir. Aunque a estas alturas del programa y con la que está cayendo, no sé si le compensa mucho a Luis Rogelio Rodríguez y a Gabriel Amat, tener ese mundillo como compañeros de viaje. Ellos verán.

Pero la actualidad de hoy va a estar marcada por otro tema. Se reúne la mesa de las insfraestructuras y si sus componentes miran por la venta van a ver en la calle a un grupo de manifestantes convocados por UGT, para protestar por la situación que vive Plastimer. Parece que uno de los gigantes de nuestra economía no termina de levantar cabeza y, la vedad, es algo que se lamenta profundamente desde muchos sectores, pero José Antonio Picón, padre y creador del sector auxiliar de la agricultura en Almería, no termina de dar con los compañeros de viaje adecuados en tiempos como éstos, de crisis severa.

Ahora bien, independientemente de la situación económica de la empresa, de los incumplimientos que se hayan podido producir respecto a los acuerdos a los que se llegó con los sindicatos y otros tantos datos que se me escapan, hay algo que no debemos pasar por alto.

Picón podría haber desaparecido y dejar el barco cuando estaba totalmente hundido. Seguro que dinero efectivo y patrimonio no le faltaba para vivir él y una cuantas generaciones más, como tampoco le faltarán fuerzas para iniciar otros veinte proyectos más relacionados con la agricultura o la carpintería, porque no hace falta tener veinte años para ser emprendedor y visionario. Eso se lleva.

A lo que vamos, y que tampoco se interprete esto como una babeo hacia nadie, porque no lo es. Creo que debemos mirar el asunto desde un paradigma distinto. No veamos al empresario grande, gordo, que va en un mercedes más ancho que largo y que tiene tierras como para fundar una reino. Dejemos eso a un lado y miremos a la persona que se sentía orgullosa de pagar la nómina a más de mil de trabajadores, que no dudaba en invertir en una nueva fábrica o en apoyar iniciativas que entendiese justas. Fíjense, he sido de los que siempre se ha negado a sus acostumbradas maniobras de citar a periodistas para comer huevos fritos con patatas en vez de gambón de Garrucha como el resto y parecer así más del pueblo. Tampoco defiendo determinadas prácticas de lobby ocultas, porque esas se hacen de cara, con nombres y apellidos y entendiendo que no hay que esconder nada cuando el fin es justo y legal. Pero a pesar de todo ello, no podemos criminalizar a la persona en sí. Podemos decir que el sistema no funciona, que el equipo del que se ha rodeado no es válido, pero alguien que tira de las riendas personalmente para resucitar a un muerto y pone su cara al descubierto para que nadie equivoque quien está detrás, merece un poco más respeto del que se le está demostrando.

Ahora, lo que no entiendo y prometo que haremos una información al respecto es la relación que UGT intenta al convocar la manifa a las puertas de la Cámara de Comercio y durante la mesa de la insfraestructuras. Como punto en el que se van a concentrar más periodistas por metro cuadrado en una sola jornada lo entiendo, pero me da la impresión de que la relación es otra.

Otra vez Plastimer
Entrando en la página solicitada Saltar publicidad