jueves. 04.06.2026

Javier Salvador Grupo Teleprensa

Podemos llamarle tormenta de verano, apertura de la Caja de Pandora o definirlo como una tirada de manta para mantenernos despiertos, pero nos engañaríamos. Se trata de una clara venganza y así lo creo yo, el que suscribe. Para que no se me pierdan, les digo que hablamos del presunto escándalo que hay montado con las cocheras de Autocares Bernardo que se ha debido pasar en la edificación de sus nuevas instalaciones y ahora urbanismo de Almería amenaza con que habrá que tirarlas. Casi igual que sucede con el cortijo ilegal que se ha construido la concejala María Muñiz en el Parque Natural de Sierra Nevada.

Como siguen sin entenderlo yo se lo aclaro. Resulta que Lola Hernández, una concejala del PSOE es la copropietaria de la empresa de transportes, agencia de viajes y demás. Una empresa familiar fundada por su padre, que comenzó con la línea Almería -San José y la contratación de servicios discrecionales. A partir de ahí creció y se convirtió en lo que es hoy, una enorme empresa de transporte de personas, agencia de viajes y mil y pico cosas más.

Vale, hasta ahí parece lógico. Es decir, que puede ser una de esas historias en las que tu me das y yo te la devuelvo. Cosas entre PP y PSOE. Pero no es así, porque Juan Megino no es del PP, es un independiente que se las piró de igual forma que lo hizo José Añez. Bueno al de Diputación se lo despacharon y Megino se fue antes de que le diesen la anunciada carta de libertad. Y si quieren que les haga una confesión, no me creo que Megino salga en defensa de Muñiz, porque ninguno de los dos se ha dirigido palabra amable alguna en los últimos cuatro años, más bien todo lo contrario.

Pero el concejal de Urbanismo tenía una pequeña gran espina clavada. Lola Hernández, además de ejercer en política es empresaria y lo ha sido toda la vida. Acertada o equivocadamente compagina su sillón de concejala con la presidencia de una importante comisión en la Cámara de Comercio de Almería. Ustedes me van a decir que no tiene nada que ver, pero esperen y verán. La jugada es genial.

Megino, Gial, montó en cólera cuando la Cámara no les convocó, como partido político, a la toma de posesión del nuevo presidente de la institución. Le sentó terriblemente mal y hasta enviaron una nota de prensa a todos los medios quejándose de aquella supuesta discriminación. Tampoco invitaron a otros partidos con más personalidad, peso y tradición política. Pero no nos equivoquemos, hablamos de la Cámara, una institución seria, no una marioneta política.

Con esta venganza contra la empresa de Bernardo, el de Urbanismo consigue hacer creer a sus socios de gobierno que les hace un guiño cuando, además, se cobra una deuda contra la institución empresarial a la que, indudablemente, le tiene ganas de sobra y la concejala, empresaria y presidenta de la Comisión era carne de cañón en una situación como ésta. Vamos, que tenía todas las papeletas de la rifa para una jugada de este tipo que sólo es posible idearla con una mente como la de Megino. Todo un bicho político.

Pero la situación, además, no pinta bien para los del PP porque Gial no es nadie en el mundo del PSOE y contra quien van a arremeter es contra los de Luis Rogelio, alcalde del PP, que aquí sí han cometido algún que otro fallo porque no ha manejado la crisis. En primer lugar porque está permitiendo que todo el mundo hable, cuando a quien realmente puede dañar es a su imagen de cara a la reelección. El mensaje, por no ser claro, más bien no existe y los tiempos de reacción en este tipo de ataques hace mucho tiempo que se midieron para que fuesen efectivos, y no se ha cumplido ninguna de las etapas de una operación básica de bombero, es decir, apaga fuegos.

Una cosilla más, en esto de la comunicación nunca la mejor defensa ha sido un mejor ataque. Hay que convencer a la gente, no sacarse los puñales y lanzarlos al contrario. Se avecina tormenta señoras y señores, y esta vez no parece que vaya a escampar. Tronará en junio.

Tronará en junio
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