Javier Salvador Grupo Teleprensa
Ayer dijo Chaves que se está negociando, tratando, estudiando la viabilidad de establecer vuelos con Galicia y País Vasco desde Almería. Que lo diga el presidente de la Junta ya es una garantía porque no se suele mojar mucho cuando la cosa no está más que cerrada y dicen que Paulino Plata, Consejero de Turismo y aspirante a alcalde de Marbella, precandidato por ahora, suele moverse muy bien en este tipo de negociaciones, macrooperaciones en las que, estoy seguro, Almería será un apartado más y no precisamente el de mayor importancia. Pero vale, me da igual mientras se nos solucione alguno de nuestros problemas.
Ese establecimiento de nuevas líneas va a traer consigo el abaratamiento del trayecto Almería Madrid y Barcelona, estoy seguro, porque no se asusten si dentro de un par de meses ven una oferta Almería- Santiago, ida y vuelta, por 75 euros o una cosa así. El vuelo será con escala en Madrid y ¿a que no adivinan el trayecto que vamos a perder? Pero igual los de Air Nostrum se ven obligados a bajar las tarifas con las que explotan a los almerienses debido a que otras empresas empiezan a operar con el aeropuerto de El Alquián.
A lo mejor empezamos a dejar de ser rehenes de una compañía como Iberia y sus filiales porque Spanair o Air Madrid, que está dirigida por un almeriense, se plantea abrir esas mismas rutas si, por ejemplo, la Junta va a realizar algún tipo de apoyo o se va a dedicar a promocionar el turismo nacional en esas comunidades que antes hemos mencionado. No olvidemos que la media de edad de esas dos regiones es muy alta, hay un montón de jubilados con pagas que nada tienen que ver con el subsidio que le queda a un campesino andaluz como dirían por allí arriba y, sobre todas las cosas, podrían ocupar buena parte de la capacidad ociosa de nuestra industria turística que está, precisamente, en los templados meses del otoño e invierno andaluz.
Se haya utilizado la fórmula que sea, lo sí queda claro es que Chaves, que hasta ahora había hecho tímidos comentarios a este respecto de los vuelos, ha adquirido un compromiso público con Almería, aunque esa deuda no debe saldarse con acuerdos a cualquier precio, porque quien al final paga el pato servido en bandeja de oro somos los de aquí y no los de Sevilla, Vitoria o La Coruña.
Yo particularmente confío en el señor de la Casa Rosa, pero tampoco es nuevo que sienta una especial inclinación hacia él como personaje político. Me fío. Además, ahora tiene una oportunidad de oro para que Masson se coma sus palabras y quede como una mentira popular eso que se le atribuye sobre los altos cargos públicos, algo así como que son iguales que los libros de una biblioteca: los que están en lugares más altos son los que menos sirven.
