Javier Salvador Grupo Teleprensa
¿Que pasa con los Pgous?, tanto que prometían algunos como el de la misma Almería capital, y parece como si se hubiese producido un pacto mordaza al tipo de “no jodamos la marrana que el jamón es para repartir entre todos”.
Almería, la provincia en general, se juega en estas fechas su diseño para los próximos años y empiezan a escucharse rumores que no ayudan mucho a que se crea que el proceso está limpio del todo. Rumores de edificabilidades exageradas en solares cercanos al puente de la Avenida del Mediterráneo, otros cambios que permitirán la famosa torre de treinta pisos junto al Centro Comercial Mediterráneo, el movimiento de compras de terrenos junto a la actual depuradora de aguas de la Vega de Allá, ¿acaso alguien sabe ya que van a trasladar en breve la olorosa estación depuradora?.
Mientras tanto, los mortales, los pequeños propietarios viven situaciones totalmente enfrentadas a las grandes esperanzas de unos pocos. Casos como el de esa mujer, precisamente de la Vega de Allá que ha recibido cartas y advertencias sobre la obligación de marcharse de su casa porque le expropian su terreno, unos apetecibles 2.000 metros cuadrados en la carretera de la playa, donde ella no tiene más que su vieja casa y un trozo de bancal. Y justo por su propiedad va a pasar una calle que deprecia su terreno y lo mejor es que acepte el acuerdo de permuta que le proporcionen en urbanismo ¿no suena extraño?. Quien tenga la mayoría en ese sector, va a tener un problema.
Luego están los vecinos de Nueva Almería, que no entienden algo tan básico como el hecho de que a ellos no se les permitan tres o cuatro alturas cuando en La Térmica se tira urbanismo por la venta y se autorizan hasta nueve ¿son menos ciudadanos aquellos que viven en Nueva Almería? Muchos piensan que el hecho de que les quiten sus derechos a los inquilinos de siempre responde a la necesidad de tapar los presuntos desmanes permitidos en los dos últimos años.
Pero no se trata de criticar, lanzar sospechas y ver fantasmas a lo Diego Cervantes en el Ayuntamiento de Almería. De lo que hablo es de saber si hay barra libre para todos o para unos pocos. De saber si el modelo que se diseña responde al parecer de la mayoría o a las expectativas comerciales de unos pocos, pero no sólo aquí, sino en toda la provincia. Vera, Mojácar, Garrucha, Cuevas y sus comarcas limítrofes parecen que sí tienen ese consenso, porque no se escuchan voces. Carboneras, que sí lo tiene claro, resulta que viene el de fuera a darle entre las orejas y en el otro hemisferio Roquetas, Adra, El Ejido, Vícar, La Mojonera ¿cuál será el mapa de Almería una vez se aprueben los dichosos pgous?¿ se van a aprobar? Parece o me parece, que hay demasiados interrogantes que no hacen más que alimentar esa rumurología callejera y pregunto yo si no sería mejor enseñar de verdad lo que se pretende, de forma clara y concisa, hablando de lo positivo y de lo negativo, de la riqueza que generará y de los problemas que ocasionará. ¿Cuántos de ustedes conocen mínimamente lo que propone el Pgou de su ciudad o pueblo?
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