Javier Salvador teleprensa.es
No me siento las piernas. Casi no tengo dedos para escribir, y no es el gripazo que arrastro, sino por la entretenida lectura de una información respecto a algo llamado Observatorio para la Mejora de los Servicios Públicos, que aporta datos tan concretos y veraces como que tres cuartas partes de los andaluces “consultados” conocen las herramientas de la Junta para hacer consultas por medio de internet. Y yo, que me manejo diariamente en esto no tengo más que partirme el culo de risa con todos mis respetos hacia la consejera de Justicia y Administración Pública, María José López y ninguno hacia los autores del informe. Es más le doy el título de la columna y se merece el galardón, la apodaremos marijoselopez.com.
Sabía yo que el buen rollito creado ayer con la Junta por eso de zumbarle a los ecologistas con el tema de las totugas boba, sin darles a ellos, iba a durar muy poco, pero esperaba que la paz espiritual con los Chaves boys me durase una semanilla. Y nada, no hay forma.
Que conste que escribo bajo los efectos del iboprufeno y tengo la lengua azul. Aunque no tengo claro si es porque un mosquito de estos que andan por Adra ha venido enviado por su alcaldesa para darme un picotazo o, simplemente, es del tinte del lápiz azul propiedad de mi hijo que acabo de partir de un mordisco al leer que “en lo que se refiere a los servicios electrónicos de la Junta, éstos son conocidos por tres cuartas partes de la población que tienen una valoración muy positiva de ellos”. Pero tiene su explicación, por decir algo, ya que resulta que el observatorio es una herramienta que funcionará en la web de la Junta y tendrán cosas tan chulas como “todo un conjunto de información y servicios enfocados al soporte y la participación en materia de calidad tales como la Biblioteca en la Red, el Barómetro, el Banco de Buenas Prácticas, el Portal para la Mejora de los Servicios Públicos, las guías de mejora de Cartas de Servicios y el Banco de Expectativas Ciudadanas”. Vamos el tipo de cosas que nos ayudan a pagar la hipoteca.
Lo dicen así y lo repito textualmente para que luego no me digan que igual lo de la lengua azul no era por el lápiz sino por ser un poco cabra loca o cabroncete, que viene de lo mismo y a mi me da igual. En cualquier caso, sólo nos jugamos unos míseros euros en publicidad. Perdón, que no me juego nada, porque esta Junta tan electrónica y moderna no ve en los periódicos digitales un soporte de nada. Somos tan insignificantes que ni tan siquiera aparecemos en su agenda oficial de medios. Así que ¡Viva la Pepa y a por ellos!
Hay que tener mucha jeta para hablarnos del “banco de las buenas prácticas” cuando el ciudadano de a pie no tiene ni pajolera idea de donde encontrar el puñetero enlace para pedir cita médica. Y sé de lo que hablo porque en eso que aparece debajo de cada información de este diario, que dice algo así como “publicar comentarios”, la gente nos deja de todo. Desde mensajes con palabrotas que ni yo mismo me atrevo a reproducir aquí,- y sí ya serán gordas y ordinarias- a preguntas del tipo ¿dónde se accede a la oferta pública de empleo?, ¿saben la dirección para pedir cita?, ¿tienen un link hacia la normativa de la que hablan en la noticia?
Y lo sé porque los leo, porque soy uno de los que personalmente les responde tanto a ellos como al que busca a sus familiares desde Argentina, que alguno hemos encontrado por Garrucha. Y no es una queja, ni mucho menos, que estamos para eso y para todo lo que sea necesario.
Pero permítanme que manifieste mi cabreo, porque me repatea leer frases del tipo “Andalucía es pionera en modernización de la Administración en España” y tu dices sí, de puertas hacia dentro y de cara a los medios de comunicación.
Y todo esto tiene una parte de guerra particular. Efectivamente, yo como los ecologistas, que me voy a poner a dar leña mientras no suelten la pasta. Que no la soltarán, pero va a ser divertido como los libros de Alfonso Ussía, porque permitan que me queje cuando escuchas en una emisora de radio eso de “solicite información en www.juntadeandalucía.com/loquetecuentoporlamañanaparadarteeldía.” Y tu, iluso, le dices a tu socio del departamento comercial eso de ¡tío llámate a la Junta que están promocionando sus contenidos de internet! Y el pobre va y llama y te vuelve a los diez minutos diciendo “me dicen que no contemplan la publicidad en internet como soporte”.
La verdad es que te da por reír, porque te preguntas ¿para qué cojones promocionas servicios en internet si no los das a conocer en la misma plataforma desde la que van a hacer uso de ellos?
Vamos, esto es como lo del Ayuntamiento de Almería, que avisa a los chavales de que se suspende el botellón con un anuncio en los periódicos. ¡Claro! Como los ves corriendo todos los días hacia los quioscos, es lo más lógico, inteligente y razonable.
Fuera ya de la queja formal y personal el problema de todo esto es sencilla y llanamente que la gente de la calle desconoce lo que se puede hacer a través de internet. Pero ni tan siquiera para el mismo usuario habitual es fácil localizar esos servicios.
Lógicamente la solución, y por desgracia para el que suscribe, no está en teleprensa.es. Bueno, sí para nuestro parque de lectores que según OJD tiene una salud mucho mejor que la mía, porque mientras crecemos un 20% al mes yo estoy a punto de terminar esta bitácora y meterme otro iboprufeno antes de sudarla bajo el edredón. Pero sí puede estar parte de esa solución en utilizar los portales de las universidades, que son los que albergan el mayor tráfico y, además, los consultan aquéllos que sí tienen en esto de internet su medio natural de trabajo, estudio y relación social.
Que es cuestión de cabeza, y menos estudios a 250.000 euros el “puñao” de folios, porque a la hora de colocarle productos a la Junta todos sabemos hacer relojes de madera que den la hora en digital. Pero la sensatez administrativa escasea y encima nos vienen a hablar de calidad, modernización y ejemplo de modernidad. ¡Joder! Ahora si que me meto en la cama y no me levanto hasta el lunes.
