martes. 16.04.2024

¿Qué sucedió ayer en el Congreso de los Diputados? Sencillamente que se hizo política, que es eso para lo que como contribuyentes pagamos unas cantidades ingentes de dinero. Puede gustarnos más o menos lo que sucedió, entusiasmar o asquear, pero al fin y al cabo es el juego de las mayorías, las mismas que pueden hacer a uno de Bildu alcalde Pamplona con los votos del PSOE o darle a Extremadura una presidenta del PP con los votos de Vox. Exactamente igual.

El problema o virtud de nuestro modelo, el que figura en la Constitución Española de 1978, es precisamente ese, que no se contempló realmente esta posibilidad. Los negociadores del texto creyeron que España era un sistema de bloques, derecha e izquierda en torno a figuras muy definidas, y por ello no se ideó un sistema de segunda vuelta en el que sólo puede ganar uno. Y ojo, que tampoco ha demostrado nadie que esa sea la mejor opción.

Pero volviendo a la sesión del Congreso que algunos dicen no entender, y no entenderá nunca el que no quiere hacerlo, analicemos algunos aspectos. Por ejemplo, Junts o los de Puigdemont, como quieran que les llamemos, hicieron sencillamente lo que les correspondía. Es decir, es un partido que ha pasado de 100 a 10 en menos de una década. No olvidemos que son lo que aún queda de la todopoderosa CIU de Jordi Pujol y Artur Mas, y que tras la pintoresca declaración de la República Catalana se convirtieron en proscritos, y les aplicaron un 155 que anuló su autonomía durante un tiempo. Es decir, que quieren venganza y, sinceramente, es absolutamente normal y lo más español que te puedes encontrar junto a la tortilla de patatas. A cada cerdo le llega su San Martín, arrieros somos y en el camino nos encontraremos, son algunos de esos dichos populares que constatan la venganza como algo muy nuestro, tanto que podemos seguir con el rosario de dichos populares, y quizás los más comunes sean  el de ojo por ojo y diente por diente, o ese de que quien la hace la paga.

En la misma situación está Podemos, solo que al ser un partido sin historia ha certificado su compromiso con cometer los mismos errores que ya cometió Ciudadanos, de Albert Rivera, y el camino es el mismo. Les quedan unas elecciones, las europeas.

Ahora, si quieren, intentamos entender lo que se aprobaba ayer, porque eran medidas trampa, un ejercicio de selfis políticos que el gobierno de Pedro Sánchez puso sobre la mesa para que cada uno saliese en la foto a su manera. Ayer se habla de recibir unos 10.000 millones de la UE, del IVA de los alimentos, revalorización de pensiones y otras cosas por el estilo. Y al final, lo que cuenta es que PP y VOX votaron en contra de todo ello y necesitaron los votos de Podemos, de Pablo Iglesias e Irene Montero, para ganar una de las tres votaciones. La pregunta es qué ganaron exactamente ¿no subir el subsidio de desempleo? Pues valiente victoria señores.

Fíjense que, aunque yo entienda como un error la postura de Junst por la escenificación de su poder, que por mucho que se crean es el mismo que tiene PNV, Bildu, ERC y hasta Coalición Canaria o BNG, consiguieron salvarse de la quema evitando ese comunicado que todos estábamos esperando, es decir “PP y VOX se alinean con Puigdemont para cortar las ayudas sociales a las clases medias españolas”. Pero mira por donde el titular al final fue “PP, VOX y Podemos dejan a los parados sin aumento en el subsidio”, dicho de otra manera, es el único colectivo que no va a ver una subida en lo que cobran del Estado, mientras Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía se sube un 15%, el sueldo mínimo interprofesional lo hará en más de 5% y las pensiones otro tanto. Vamos, que el relato les ha quedado un poco mal. Muy mal. También es cierto que sus contrincantes lo de comunicar no lo llevan muy bien, así que tampoco le debe preocupar mucho.

¡Alerta! políticos en escena
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