jueves. 04.06.2026

Nunca he comprendido ese empeño de algunos psudopolíticos por fomentar la catalanofobia, la vascofobia y todas esas fobias que algunos de sus gurús han creído que podían hacerles más patriotas, más de derechas y totalmente alejados del centro. Olvidan que sus mayorías absolutas llegaron precisamente de aproximarse al centro, fuese o no un postureo o una burda mentira. Pero ojo, que hubo hasta ministros de la época, más de uno, que se lo llegaron a creer. Lo del centro digo, yo les escuché, sentado en la misma mesa con quienes nunca se imaginarían.

Pero la fobia que peor factura le puede pasar a la derecha es, precisamente, la que más han alentado contra los catalanes. La han unido a esa imagen de “la pela es la pela”, que siempre se nos ha trasladado como irónica, sí, pero hiriente también. 

Desde hace meses se viene advirtiendo de que somos rehenes de Cataluña. Que van a arruinar a España con una quita de deuda desproporcionada. 17.000 millones de euros nada más y nada menos, que parecía que íbamos a poner entre todos como impuesto especial.

Hemos visto y escuchado a Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía, vender el mensaje de que María Jesús Montero, ministra de Hacienda y ahora lideresa de los socialistas andaluces traicionaba a su pueblo para darle el dinero de todos los españoles a los catalanes. Incluso el Grupo Parlamentario Popular de la Asamblea de Madrid ha registrado una comisión de estudio sobre las consecuencias para los madrileños de la condonación de la deuda y el cupo catalán. No quiero ni pensar en lo que harán cuando se enteren de que a Andalucía le condonan 19.000 millones. Más que a Cataluña. Y eso, como mínimo, tiene que dar para decretar el estado de excepción en todo Madrid y casi declarar el estado de emergencia, si no el de guerra contra los andaluces. Es decir, que llega la 28Fobia, siestafobia o rebujitofobia… tenemos para tanto.

Claro, que, si Montero robaba a todos los españoles para pagar el pan tumaca a los catalanes, va a resultar que el jamón se lo dejó para Andalucía. Al final la traidora es algo así como la nueva Curra Jiménez, que como mínimo merece un tronillo junto a la Macarena, porque la mayor parte del botín se la trae para Andalucía.

Dicho de otra manera, si el PP dice que Sánchez (PSOE) le regala 17.000 millones de euros al independentismo catalán con la condonación de la deuda, por qué ese mismo PP te quiere hacer creer que los 19.000 millones en las mismas condiciones para Andalucía son un engaño y que en realidad no es dinero.

He escuchado decir que es una condonación trampa porque sólo sirve para dejar de pagar algo más de 120 millones de euros al año en intereses a los bancos. Y aunque es reprochable que se hable con tanta ligereza de cientos de millones, resulta que al final se confirma el segundo engaño.

Atentos. Sánchez no le iba a regalar 17.000 millones a los catalanes, sino que había engañado a Puigdemont y, al final, lo único que le habían sacado era calderilla para, además, quitarle ingresos al Sabadell o a la Caixa, que son los que dejan de ingresar el dinero de los intereses. Un cabroncete de verdad.

Da para tantos memes la metedura de pata de Feijóo, que ya se puede ir preparando la abuela de Pedro Sánchez porque va camino de ser el foco de las nuevas iras del PP y Manos Limpias, que no pararán hasta vengarse de la ofensa viendo a otra de los suyos desfilar por la puerta de un juzgado y en la portada de OKDiario.

28Fobia
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