La acusación ve "ánimo de asesinar" en el encausado por acuchillar a su expareja en Torreblanca

Jueves, 21 de Marzo de 2019

La acusación ve "ánimo de asesinar" en el encausado por acuchillar a su expareja en Torreblanca

15 de Marzo de 2019 14:53h

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La acusación particular en la causa que juzga por un delito de homicidio en grado de tentativa a un hombre que fue detenido en abril de 2018 por acuchillar a su mujer, cuya relación sentimental se había terminado entonces, en la vivienda en la que residía la víctima, ubicada en el barrio de Torreblanca de Sevilla, ha señalado que el encausado tenía "ánimo de asesinar".

En la segunda sesión de la vista oral que se desarrolla en la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Sevilla, la acusación particular, ejercida por la víctima, J.P.L., ha indicado que en su informe final pide que se condene al acusado, F.J.G.L, por homicidio en grado de tentativa en lugar de asesinato en grado de tentativa pese a que considera que éste tiene un "claro ánimo de asesinar" a la víctima ya que ve premeditación al hecho de que el acusado se presentara el día de autos, el 2 de abril de 2018, en el domicilio de su expareja sentimental "portando un cuchillo" y que "empujara de manera sorpresiva" a ésta hacia el interior de la vivienda "bajo las amenazas de 'hoy te mato'" para luego intentar apuñalarla "en partes vitales" como el cuello o el abdomen.

La acusación señala este "ánimo de asesinar" como base para justificar que solicite una mayor pena que la Fiscalía para el delito de homicidio en grado de tentativa que reclama para el acusado, quien se encuentra actualmente en prisión provisional por esta causa. En concreto, la acusación pide en su escrito de conclusiones provisionales, al que ha tenido acceso Europa Press, 13 años de prisión al acusado por los delitos de amenazas en el ámbito familiar, delito de coacciones leves en el ámbito familiar, delito continuado de quebrantamiento de medida cautelar y delito de homicidio en grado de tentativa, mientras que el Ministerio Público reclama que se le imponga una condena de once años y diez meses de prisión.

De otra parte, la Fiscalía ha presentado su informe final en el que destaca la "absoluta credibilidad" de la testificación de la víctima ateniendo a preceptos como "su lenguaje gestual, la percepción de seguridad o la angustia con la que relató los hechos".

Cabe apuntar que en la primera sesión de la vista oral de esta causa, celebrada este pasado jueves, la víctima relató que F.J.G.L la abordó y la empujó al interior de la vivienda tirándola suelo y poniéndose encima para luego proferir amenazas contra su vida e intentar "acuchillarla" en el cuello y luego en el abdomen, hecho por el cual la víctima agarró la hoja del cuchillo "para evitarlo" y sufrió heridas en la mano.

Asimismo, J.P.L. declaró que en el transcurso de la situación le dijo al acusado que "lo quería" y que "quería volver con él" con el fin de que éste se relajase y "salvar su vida" y que, tras esto, el acusado se levantó y que "teniendo ambos agarrados el cuchillo", él "por el mango" y ella "por la hoja" se acercó a la puerta donde vio a su vecina y "cayó en 'shock'". Posteriormente, reconoció que "despertó" en casa de su vecina y que momentos después recibió una llamada de su expareja en la que le pidió "que no lo denunciase".

En su informe final, el Ministerio Público subraya que el hecho de que hubiera sangre de la víctima "no sólo en la vivienda sino también en el rellano", como testificaron en el juicio los policías locales que acudieron tras el incidente, indica que el acusado quería acabar con su vida "incluso ante la presencia de la vecina de la víctima", a quien la Fiscalía atribuye un papel "esencial" para que J.P.L. "saliera con vida". En este sentido, la fiscal recuerda que esta vecino no ratificó en el juicio lo declarado en la instrucción de la causa alegando "no recordar nada" de este incidente y que prefiere "olvidar", por lo que la funcionaria del Ministerio Público ha solicitado deducir testimonio contra ella.

Igualmente, la Fiscalía apunta que los informes periciales de las médicos forense, que señalan que las heridas de la víctima son de una intensidad elevada de carácter inciso-contusas que segaron varios tendones de la mano, vienen a confirmar que la fuerza empleada por el acusado "no se explicaría" sin otra intención que el 'animus necandi' --intención de matar--.

"SI QUISIERA MATARLA, LA HABRÍA DEGOLLADO"

De otra parte, la defensa del acusado, en la exposición de su informe final, ha apuntado que el día de autos los hechos se desarrollan en dos fases, una primera dentro del domicilio "donde no hay testigos y hay declaraciones que se contradicen" y otra en el rellano donde la testigo, que inicialmente en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de Sevilla señaló que vio como el acusado "alzaba un cuchillo contra la víctima con la que estaba forcejeando", no ha ratificado lo declarado en la instrucción.

Cabe apuntar, que el acusado testificó que el día de los hechos portaba un cuchillo con el fin de intimidar a su expareja sentimental, a quien empujó a su domicilio cuando llegaba del exterior, para "dialogar" para que permitiera ver a sus hijas y que "en ningún momento" amenazó de muerte a la víctima ni tenía ánimo de acabar con su vida. En esa línea, ha indicado que las heridas sufridas por la víctima fueron fruto de que ésta agarró el cuchillo por la hoja "al verlo" y que no realizó "amago alguno" de apuñalarla y que, cuando se acercó la vecina a la vivienda de la víctima, se puso "nervioso" y se fue.

Por ello, la defensa ha pedido que al acusado se le condene por un delito de lesiones y no de homicidio en grado de tentativa ya que apunta que si "hubiera estado encima de la víctima y con el cuchillo en el cuello, tal y como ha declarado ella, y quisiera acabar con su vida, hubiera tenido la posibilidad de degollarla". Asimismo, señala que los informes médicos "no han certificado heridas en el cuello", siendo únicamente probados las de la mano "que fueron consecuencia de un forcejeo al agarrar J.P.L. el cuchillo por la hoja dada su ansiedad y el no saber las intenciones del acusado".

De otra parte, la defensa ha pedido que se considere como atenuante que F.J.G.L ha mostrado su arrepentimiento en sede judicial así como que está haciendo cursos sobre violencia de género con ánimo de su reinserción social. Además, ha solicitado que se considere como atenuante que el acusado estuvo bajo los efectos de estupefacientes "al tomarse dos 'trankimazin' y varios 'Sol y Sombra'", algo que la Fiscalía no considera probado. Con todo, la causa ha quedado vista para sentencia.
--EUROPA PRESS--
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