Acusado de matar a su madre y su hermana en Arahal pide perdón "si verdaderamente" ha sido él

Jueves, 20 de Junio de 2019

Acusado de matar a su madre y su hermana en Arahal pide perdón "si verdaderamente" ha sido él

13 de Junio de 2019 13:27h

Juicio contra el matricida y fratricida de Arahal
Juicio contra el matricida y fratricida de Arahal



El acusado de asesinar a su madre y a su hermana en la vivienda familiar ubicada en la localidad sevillana de Arahal en el mes de diciembre de 2016, que responde a las iniciales J.A.P.B., ha hecho uso a su derecho a la última palabra en la fase final de la vista oral y se ha dirigido a la Sala y al jurado popular indicando que "si verdaderamente" ha sido él el culpable, pide perdón a las víctimas, a su familia y a Arahal.

Previamente a la última palabra del procesado, las partes personadas han presentado sus conclusiones finales, donde la representante del Ministerio Fiscal ha modificado algunas partes de su escrito de acusación inicial. Así, ha eliminado de su relato de los hechos "cosas que no han sido acreditadas" como que hubiera una discusión previa del acusado y su hermana antes de la muerte de ésta última, que hubiera cogido las armas blancas de la cocina así como existiera un consumo de cocaína entre la primera y la segunda muerte y que esté determinado la cantidad que sustrajo el encausado del monedero de su hermana.

De esta manera, la fiscal ha modificado su calificación de los hechosy ha variado el delito de hurto del que acusaba a J.A.P.B. por un delito leve de hurto. Asimismo, ha incluido penas accesorias por los dos delitos de asesinatos que atribuye al encausado, y por el que pide una condena de 23 años por cada uno, solicitando que se prohíba al acusado que se comunique o se acerque a sus hermanos por un periodo de 33 años así como que resida en Arahal o se aproxime a esta localidad a menos de diez kilómetros.

Igualmente, en sus conclusiones finales, la fiscal ha indicado que J.A.P.B. es autor de dos delitos de asesinato porque hay "muchísimas evidencias y pruebas" que acreditan su participación en esos crímenes.

En este sentido, la representante del Ministerio Público ha subrayado que el acusado ha confesado y reconocido los hechos tanto "en un primer momento" cuando se lo indica a su hermano y a los agentes de la Policía Local de Arahal y de la Guardia Civil que acuden a su domicilio horas después de los hechos así como durante los posteriores interrogatorios que le hicieron agentes del Instituto Armado y el juez de instrucción en el hospital.

Igualmente, la fiscal señala como otras evidencias que se haya encontrado una mezcla de sangre y ADN del acusado y de las víctimas en las navajas utilizadas para perpetrar el crimen.

Con respecto a la calificación de los hechos como asesinatos, ha explicado al jurado que esto es así porque concurren dos elementos "claros e inequívocos" de este tipo de delitos como es la alevosía o el ensañamiento.

En esa línea, ha indicado que existe una conducta alevosa ya que cometió los crímenes "de manera sorpresiva" toda vez que "el cuerpo de su hermana se encontraba semidesnudo" indicando que el ataque le pillaría "por sorpresa" en el momento que iba a acostarse mientras que en el caso de su madre "le tendió una emboscada" llamándola para que viniera y atacándola "a traición tras estar escondido tras una puerta".

En cuanto al enseñamiento, la fiscal ha señalado que éste ha quedado demostrado al ver el informe pericial que indica que "no era necesario" 96 o 47 puñaladas para acabar con la vida de las víctimas. De esta manera, apunta que de las 97 puñaladas que recibió la hermana "60 se hicieron en la espalda mientras estaba en el suelo agonizando" así como que "sólo 43 de las 46 puñaladas que el acusado asestó a su madre" fueron a zonas no vitales "lo que produjo un dolor innecesario".

De otra parte, la fiscal ha apuntado que no cabe que se contemple que el acusado estaba bajo los efectos de una sustancia estupefaciente ya que "no ha quedado acreditado" un consumo previo a los crímenes.

En ese aspecto, se ha referido al informe de dos peritos del Instituto Nacional de Toxicología que señalan que se realizó, a las 13,45 del 15 de diciembre de 2016 un análisis de sangre y orina que apuntan que tiene metabolitos de cocaína en la sangre y el principio activo de cocaína en la orina "que señalan que había consumido esa droga 24 horas antes" por lo que el consumo "se produjo a las 13,45 horas del 14 de diciembre cuando las víctimas ya habían fallecido" --la muerte de las víctimas se sitúan en torno a las 1,00 y las 9,00 horas del 14 de diciembre--.

Igualmente, ha señalado que los agentes de la Guardia Civil declararon que cuando inspeccionaron el lugar de los hechos había humo que indicaba "un consumo reciente" de cocaína base.

Por otra parte, la fiscal ha recalcado que el informe de la médico forense que determinó que el procesado presenta una anomalía o rasgos patológicos que afectan a su personalidad que unido a un consumo de drogas "podría verse abolida su capacidad volitiva y cognitiva", es decir, su capacidad de controlar sus actos y de entender lo que hace, lo hizo una profesional "que no es especialista en psiquiatría" y que "dejó claro" que esa abolición no existía si no había consumo de drogas.

Con todo, la representante del Ministerio Fiscal ha reseñado que el acusado mató "de manera cruel e inhumana" a sus familiares y justo después consumió cocaína "para articular su defensa jurídica".

Por su parte, las letradas de las acusaciones particulares que ejercen los hermanos del acusado han suscrito las palabras de la Fiscalía y han añadido que J.A.P.B. tanto en sede policial como en fase de instrucción ofreció "un relato cronológico y coherente" de lo que había hecho por lo que el hecho de que ahora en la vista oral indique falta de memoria supone "una estrategia de defensa".

"NO ESTABA EN SUS CABALES"

De otro lado, el abogado del encausado ha indicado que en el momento de los hechos su defendido "sufría una intoxicación plena" por el consumo de drogas y "no era consciente ni responsable" de los hechos. Por ello, señala que no existe alevosía y pide que se la aplique la circunstancia eximente completa de drogadicción y de manera subsidiaria, si el jurado lo considera culpable de los hechos, solicita que concurra la eximente incompleta de drogadicción o la atenuante de adicción a las drogas.

Asimismo, el letrado de la defensa ha lamentado que la Fiscalía no estime el informe forense que señala que J.A.P.B. pudo sufrir una abolición de su capacidad volitiva y cognitiva y ha recordado que se trata de una profesional que realizó un informe por orden del juzgado de instrucción y que si se cuestiona "se pone en duda todo el sistema de justicia". En esa línea, ha detallado que ese informe "no se basa en una entrevista con el acusado" sino que se ha tenido en cuenta documental elaborada por profesionales públicos "como el psiquiatra de la prisión".

Por último, se ha referido al informe de toxicología que indica que "la presencia de metabolitos de cocaína en sangre señala que puede haber estado entre 24 y 28 horas en el torrente" y que esa estimación temporal indica "cuando va desapareciendo la sustancia y no cuando se realiza el consumo". Así, ha señalado que la virulencia de los actos es un síntoma de que el acusado "no estaba en sus cabales" y que realizó "un ataque salvaje dando cuchilladas a lo que pillaba" así como reiteradas auto-lesiones "al estar en una situación de euforia fruto de una sobredosis de la cocaína".
--EUROPA PRESS--
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