sábado 16/1/21

Moreno Bonilla, un presidente fallido

Esta semana tiene lugar el primer Debate del estado de la Comunidad durante el mandato de las derechas en Andalucía con Moreno Bonilla al frente. Se trata del segundo debate en importancia que se celebra en el Parlamento Andaluz tras el de presupuestos, pero que PP, Ciudadanos y su socio de gobierno, la extrema derecha, se han encargado de descafeinarlo y de restarle toda trascendencia e importancia ante el hecho insólito de adelantarlo para que no coincida con la moción de censura que ha presentado en el Congreso la extrema derecha, plegándose, así, a los dictados de quien realmente marca el rumbo de Moreno Bonilla.

No obstante, y pese a esta tetra utilizada por las tres derechas en la Mesa del Parlamento, no evita que los ciudadanos podamos hacer nuestro balance de estos 22 meses de Gobierno del PP para Andalucía. Para Almería, este mandato ha sido indolente o fallido por todos los  incumplimientos de Moreno Bonilla con nuestra tierra, a lo que se suma su apatía, insensibilidad y falta de actividad.

Andalucía vive la segunda oleada de coronavirus que ha vuelto a salpicar a esta región que se encontraba, a causa de la nefasta gestión de la Junta de PP y Cs, sin previsión ni planificación para evitar un nuevo desastre, como está ocurriendo. Esta semana lo volvían a poner de manifiesto quienes más saben, los profesionales sanitarios. Denuncian, que faltan rastreadores y que la atención primaria está colapsada. Almería, para colmo, afronta el cierre de un hospital en plena pandemia. 

El balance, en general, es desolador. Todas las obras en este momento en ejecución en Almería son herencia de licitaciones y adjudicaciones del anterior Gobierno socialista, como es el caso de las depuradoras en Antas y Huércal-Overa. También el de otros proyectos iniciados por el PSOE  y que son incapaces de sacar adelante PP y Cs, como las obras en el Conservatorio o el último tramo de la autovía del Almanzora, que Moreno Bonilla, en campaña electoral, se comprometió a licitar en su primer mes de mandato. Ya han pasado 22 meses y si te he visto, no me acuerdo. Otro despropósito de PP y Cs es el hospital en Roquetas de Mar –del que nada se sabe- o la aniquilación del edificio de consultas externas en Torrecárdenas.

Podemos afirmar que en este mandato fallido de Moreno Bonilla con Almería y con Andalucía, la única actuación que tiene su firma en nuestra tierra ha sido la colocación de una escultura -regalada por los empresarios del mármol- y que constituye un homenaje –muy merecido- a los sanitarios. Es todo lo que ha hecho por Almería y por el personal sanitario, porque siguen estando desbordados por falta de material y de personal en esta pandemia y sufren, a diario, el desinterés del presidente andaluz y de su equipo, que sólo se acuerda de ellos para descubrir una escultura. Y no hay nada más. Nada más de Moreno Bonilla con Almería y con Andalucía después de cerca de dos años de Gobierno. 

Nos ha engañado. Los servicios públicos están gravemente heridos por su mala gestión y no tiene ningún plan para que esta provincia y esta región los recuperen y vuelvan a estar como han estado siempre con el PSOE en el Gobierno autonómico: fortalecidos y defendidos porque los socialistas apostamos por lo público y por dotar a la ciudanía de los servicios que precisa. Sin embargo, con la apatía y la indolencia de Moreno Bonilla no llevamos camino de ir a ningún lado.  Más bien estamos sufriendo un retroceso que está provocando que se agrande, como nunca había ocurrido, la brecha de la desigualdad. 

Moreno Bonilla, un presidente fallido
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