viernes 17/9/21

Del virus a la recuperación

Ha llegado el momento de ver las cosas de otra manera, de saber distinguir los falsos problemas y disfrazar el populismo de los malos políticos. El camino del virus a la recuperación, ni es fácil ni corto. Entre avances y retrocesos, la realidad se va vistiendo de diferentes colores. y lo que parece central se nos vuelve periférico y viceversa.

Los medios y las redes sociales sacan con facilidad lo que llevamos dentro, y diera la impresión que va saliendo fuera lo que parece que queremos esconder, y colocamos un telón entre el mundo y nosotros. Nos gustaría que el virus estuviese en su despedida, y entre la vacuna y nuestra apuesta por la ciencia entremos por la puerta de la esperanza en la recuperación.

En este año 2021,  estamos ante el proyecto de reconversión económica más ambicioso de la historia de España. Todos deseamos salir de este nuevo año habiendo dejado atrás el virus, y disfrutando de verdad de una nueva realidad.

Mientras que la derecha en sus diferentes versiones capitaneadas por VOX y seguidas por el PP, y el moribundo políticamente CIUDADANOS , juntos pero sin querer aparecer revueltos en la foto. Lo mismo y lo contrario resulta difícil de explicar en la misma plaza.

Las otras fotos del siglo XXI son las del Presidente Sánchez con Joe Biden , Presidente de los EEUU y la visita a España de la Presidenta de la Comisión Europea Ursula Von der Leyen. En realidad mientras la primera, la de Colón,  es del siglo pasado y está desenfocada , ésta es de la España del futuro con el respaldo de Europa ¡Qué disgusto para el señor Casado! 

 Nuestra percepción de la realidad es lucida y brillante, y para iniciar una nueva etapa, lejos de cargas inútiles, debemos deshacernos de todo lo que no nos sirva, cambiar la decoración con ciertos toques más alegres y optimistas. Hemos de darnos tiempo y no asumir riesgos, salvo los necesarios.

En los tiempos que vivimos, una buena noticia tiene un doble valor y nos hace sentirnos más tranquilos, conectando con nuestro interior y estando dispuesto a tener grandes aprendizajes, a sentirnos más cómodos, elocuentes y convincentes, aprovechando los encuentros y las reuniones diversas y variadas.

A veces nuestros argumentos son inapelables, los pensamientos producto de la reflexión, nuestras percepciones, sensaciones e intuiciones claras y rápidas. Decimos las cosas con autoridad, con la seguridad de una experiencia vivida, pero con la contención y los pies en el suelo que nos dan el conocimiento de la realidad.

En algunos de nuestros actos hay encerrada una magia que nos hacen volar y soñar, y defendiendo unos valores con los que los demás se identifican. Sin trucos ni trampas, sin imágenes en espejos deformados, sabiendo caminar unidos para aprender a ser solidarios.

Hay cosas que nos resultan indecentes, como la batalla de las farmacéuticas  y las vacunas, el gran negocio de las plataformas móviles o los grandes grupos de seguros y lo poco que pintamos los usuarios, o la sordera selectiva de quienes están en un permanente monologo.

Cuando nos enfrentamos a una situación difícil y complicada solemos afirmar que por mucho que hagamos critica, no solemos quedar en la superficie y no profundizamos en lo más hondo, aunque reconozcamos que necesitamos más recursos para ganar en eficiencia y sentimos la frustración de percibir  como las cosas tardan tanto tiempo en resolverse.

Las deslealtades generan un ambiente de desconfianza y terminan en fracasos de difícil solución., porque los protagonistas se aferran a un  fanatismo y solo ven un color, oyen una voz o distinguen un sabor. Encerrados en sus traiciones y deslealtades ,se comportan de forma mezquina e inaceptable.

Debemos aprovechar las oportunidades que nos surjan, tenemos que dejarnos guiar por nuestra intuición. No nos importa quien lo haga, lo deseable es que se realice y funcione, sabiendo combinar elementos y cambiando tendencias.

 La soberbia, no es buena compañera de camino, debemos saber rebajar el tono y procurar ser coherentes. Hemos de huir de las personas obstinadas y celosas en todos los sentidos.

Del virus a la recuperación
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