jueves. 04.06.2026

De la salida a la llegada

Había salido de su casa para iniciar su último viaje ,  desde su decencia e integridad , lo hacía con mucha vergüenza , mirando al frente, sin ocultarse de nada ni por nada , profundizando en el fondo delas personas y no perdiendo detalle de las formas de las cosas.

 Tenía muy claro que tal y como sostenía el científico Antoine Lavoisier “la materia ni se crea ni se destruye , sólo se transforma” o como decía el desaparecido Ramón Lobo “La muerte es un problema para el que no ha vivido” 

 Necesitamos por encima de todo encontrar sentido a los problemas , ponerles nombre, ayudar a encontrar sus causas y sus efectos , y el porqué de lo que nos ocurre , y hablar y escribir acerca de lo que nos acaece . Dicen algunos expertos que las personas que no verbalizan o expresan por escrito sus problemas, y los encierran y reprimen, tienen más posibilidades de enfermar y van al médico un 40 por ciento más.

Entre que nacemos y morimos, nos suceden muchas cosas en medio, eso es la vida , y tenemos la obligación con nosotros mismos de no pasarnos ese tiempo , sea corto y breve o largo y dilatado, tristes y enfadados, cuando tenemos la oportunidad de estar alegres y contentos. 

 Así que no seamos fatalistas y nos instalemos en el problema , y echemos a volar nuestra imaginación , y pensemos por un momento como sería nuestra vida sin el mismo , ¿en qué cambiaría nuestra vida? ¿ Qué haríamos qué no estamos haciendo? Atrevámonos y a por ello.

 Si somos capaces de divertirnos, actuar inteligentemente , ser creativos y empáticos, ¿De qué nos quejamos? Porqué no disfrutamos de lo que somos capaces y disfrutamos en el camino de la salida a la llegada . Pongamos el foco en las pequeñas cosas que podemos hacer en casa, en el trabajo , con la familia, con nuestra pareja 

 No siempre logramos distinguir claramente entre lo urgente y lo importante . Debemos tener la serenidad que nos exige y requiere cada situación a la que hacemos frente  para aceptar con fuerza y firmeza aquellas cosas que no podemos cambiar , y el valor para tomar las decisiones oportunas que hagan de nuestra vida un camino más agradable.

Decía Ovidio que un campo que descansa da una cosecha magnifica . Necesitamos , de vez en cuando , frenar el tiempo , respirar hondo , relajarnos y bajar las revoluciones. , para no hacer nada , tomar perspectiva y volver para regresar con más dinamismo y optimismo.

Una de las peores experiencias que nos puede tocar vivir es la ausencia de libertades, las censuras, los retrocesos en los derechos logrados tras muchos años de luchas, el debilitar la democracia y destruir los estados del bienestar, transformándonos en sociedades polarizadas en las que dominan los conflictos y los enfrentamientos.  

 Entre nuestra salida y nuestra llegada hemos de luchar por corregir los desequilibrios y las desigualdades, con medidas realizables en las los sujetos y los objetos de las mismas sean los ciudadanos, procurando superar obstáculos y derribar fronteras que nos encontremos en el camino.

Cualquier esfuerzo por  mejorar la vida de la gente merece la pena, e imaginemos por un momento como serían nuestras vidas , si creyésemos de verdad, profundamente que nuestras actuaciones están beneficiando a los demás y que realmente somos valiosos .

De la salida a la llegada, deberíamos tener siempre presente aquellas palabras de Eleonor Roosevelt “Ser joven y bello es un accidente de la naturaleza, pero ser viejo y bello es una obra de arte”

De la salida a la llegada
Entrando en la página solicitada Saltar publicidad