Pasarnos el día volando, soñando, fuera de la realidad , puede resultar extraño e incluso interesante, pero se tienen muchas papeletas y posibilidades de terminar dándonos un trompazo , y pagando las consecuencias de que lo que decimos no tiene nada que ver con lo que hacemos.
Montarse historias delirantes , pisar el acelerador a punto de tener un accidente , negar cualquier posibilidad de dialogar para refugiarse en el dogma, rechazar ceder para bloquear cualquier posibilidad de negociar.. Ir por la vida con estrategia de o lo que yo digo o no hay nada que hacer, están maximalista como fracasado.
Si nos situamos con los pies en la tierra tendremos que admitir las voces de la pluralidad que nos rodea, si practicamos los permanentes bandazos, nos acercaremos día a día al abismo o volaremos sin paracaídas y con un gran peligro de estrellarnos contra el suelo.
Debemos ver las cosas con amplitud, sin mirarnos el ombligo y pensar que lo único importante en la solución de los problemas somos nosotros. Si no somos capaces de arriesgarnos e innovar nos quedaremos con los pies pegados al suelo por un chicle que no nos deja levantar nuestros zapatos y dar el siguiente paso para innovar y no limitarnos a conformarnos con lo que tenemos.
Hemos de estar preparados para los tiempos que vendrán, y hemos de hacerlo , sabiendo adelantarnos a los acontecimientos, con solidaridad , con solidez y con sabiduría . Siendo y no solo pareciendo un País moderno, consolidando y no aplicando parches nuestro Estado del Bienestar e incorporándonos en serio a la sociedad del conocimiento.
Para eso hemos de fortalecer nuestra democracia, con una mayor apuesta por el tejido social, político y económico, que nos demuestren que el realismo de nuestro País, es posible y por tanto realizable , sin tópicos ni fantasmas , con ideas y objetivos claros.
Esta situación necesita de la suma de todos, siendo actores y no meros espectadores en la estrategia de desgastar al Gobierno, que es lo que mejor practica el principal partido de la oposición, el PP y su líder Casado impulsado por el triunfo de Ayuso en las Elecciones Autonómicas Madrileñas. Debería alejarse de esa estrategia inútil y entrenarse en la utilidad , por bien de los intereses de España.
Si no bajamos todos pronto de las nubes , terminaremos creando una ciclogénesis explosiva, bueno más que crearla , continuaremos alimentándolas hasta lograr la tormenta perfecta . Tenemos que dar lo máximo de nosotros mismos , si queremos obtenerlos éxitos deseados.
En esta permanente guerra psicológica que es la actividad política, hemos de actuar de acuerdo con nuestras prioridades, sabiendo ocupar el primer plano del escenario y no teniendo ningún problema para convencer a los demás, descubriendo poco a poco que la felicidad no estaba en rememorar el pasado o imaginar el futuro sino en vivir con plenitud el presente.
Cuando nuestro entorno es una fuente de alegrías , nos esperamos grandes satisfacciones , si no permitimos los acosos o nos ponemos límites , haciendo frente a nuestras responsabilidades y superando los agobios, evitando discusiones innecesarias y no precipitándonos.
Hemos de convencernos que no hay una sola realidad , sino muchas realidades, planeas que salen a pedir de boca y otros que por mucho que nos empeñemos no hay manera de que funcionen. Mantener la armonía favorece nuestro equilibrio , mientras que los excesos siempre nos pasan facturas.
