Pensar con las tripas

Las prisas y las vísceras son enemigas de las sabias decisiones. Pensar con las tripas es dispararnos la euforia para aspirar a lo imposible y ser rehenes de la frustración . Hay quienes intentan revestir todo lo que pasa por sus cabezas de emociones negativas y una montaña de mentiras para engañarse e intentar utilizar a los demás como si fueran piezas en un tablero de ajedrez para procurar siempre ganar la partida .

 Resulta vergonzoso que las cosas que tenemos que oír, mentiras de todos los colores , intoxicaciones para desprestigiar las instituciones , provocar enfrentamientos y divisiones sociales a base de bulos e hipocresías , de inventar relatos fantásticos o inventar historias irreales y ficticias.

   Vamos aprendiendo a razonar y comprender la realidad que nos rodea y a los demás , con el paso del tiempo y la experiencia,  a lo largo y ancho de nuestro caminar por esos mundos diversos y contradictorios , incluso en algunas ocasiones podemos permitirnos el lujo de decirles a alguna gente , aquello que no quisieran oír e invitarles a hacer aquello que les produce urticaria, picazones y zarpullidos.

 Son tan viscerales y vehementes , que culpan a los otros de sus propias responsabilidades e intentan contemplar los logros de los demás como méritos propios , y hacen que los demás les dediquen palabras que no merecen , ignorando que más temprano que tarde el tiempo coloca las cosas en su sitio.

 Con las tripas presidiendo sus cabezas, son incapaces de aprender las ventajas y los inconvenientes de cualquier situación que se les presente , por muy positiva o negativa parezcan . No son capaces de admitir sus debilidades y vulnerabilidades que por otra parte son evidentes en casi todas sus actuaciones muy lejos de la razón.

 Dan el pego  en   demasiadas ocasiones , porque aunque aparentan una gran calma y fuerza interior, que le hacen sentirse seguro , con frecuencia se dejan dominar por sus emociones y se mueven entre sus impulsos y su indefinición y ambigüedad , lo que les suele provocar un vértigo del que les resulta difícil salir.

En ese pensar con las tripas , hacen que sus planes parezcan radicales , ambiciosos y escandalosos , aunque sus cuitas y malabares entre el ir y el volver les conduzcan casi siempre a nuevos papeles y escenarios , que les inquietan y les ponen nervioso , no siendo capaces de  superar la pereza y avanzar en aquellos temas que siempre solemos dejar aparcados y nos irritan con bastante frecuencia.

 Su carácter irascible y vehemente , no lesotorgaban entre sus cualidades , la posibilidad de conseguir acuerdos entre posturas aparentemente irreconciliables , lo que les convertía en unosindividuos rechazados , de los que casi todo el mundo huyen , por su afán de querer imponer su voluntad , de no terminar las cosas que empiezan  y reducir con su visión frentista las posibilidades de solución.

Resultaba curioso , que muchos de los que podían comprenderles y ayudarles en lograr sus objetivos , no desaprovechaban la oportunidad de atacarles y tildarles de “malas pulgas”, charlatanes  y chiflados , lo que les hace sentirse muy frustrados , porque tienen la sensación de haber trabajado duramente durante muchas horas , para que sus esfuerzos no solo se lo llevase el aire , sino que encima fueran mal valorados.

 A estos especímenes de la fauna humana , a pesar de su mal genio y la impresión de querer comerse el mundo , suelen volver la cara y esconderse , y no escuchan las voces de las que pueden aprender.