viernes 17/9/21

Mercadeos y chapuzas

En la política actual la cantidad no se acompasa con la calidad. Y todos salen con sus relatos y discursos al ágora de las urbes, a la plaza de los mercados, sin que eso se  traduzca en ideas , proyectos e iniciativas sino que abundan chapuzas, churros y macanadas. 

 Vivimos una degradación de una de las actividades más nobles que puede desarrollar el ser humano , y recogemos los frutos de una desconfianza de tres grandes semillas que abonan todas las tierras e inundan a los   seres humanos , con desigualdades, populismos y autoritarismos.

Entre obviedades y certidumbres , tedios y  maldiciones, perdemos la coherencia y nuestros valores, y nos pasamos el día con la aritmética política  del mercadeo , sin decir que NO  a las chapuzas y los remiendos, de lo que no sale nada que se ponga en pie.

Tenemos que tener el valor de no vivir con el miedo como mochila, como una carga que nos pesa demasiado, de no negar la realidad y ser capaces de convivir con los que discrepan. Es penoso ser incapaz de realizar la más mínima autocritica o adoptar una actitud acomodaticia , sin analizar como podemos mejorar nuestra realidad.

Hay mercadeos y chapuzas alimentados por algunos líderes que producen vergüenza ajena , y solo les interesa alcanzar el poder, cueste lo que cueste , a base de excesos, insultos y descalificaciones, mientras otros amenazan con la espada  de la verdad única  y confundiendo los tres poderes del Estado , con mandar a los demás a la cárcel, aprobar las leyes sin el más mínimo consenso ni respeto a la legalidad, y gobernar solo para los suyos.

En ocasiones tenemos la sensación de estar en un Coliseo romano, en el que conforme van saliendo los gladiadores, los leones se los van zampando. Por eso es importante estar siempre alerta , con los pies en el suelo , sin engancharnos a ideas descabelladas, ni escapadas o evadirnos de lo cotidiano.

Estamos escarmentados de vernos desbordados con pocas cosas, y que nos dejemos embrujar por el primer mentiroso que se acerca al oído, para contarnos la primera patraña que se le ocurra, aunque normalmente mantenga su realismo sin que le falle ni se le vaya la cabeza.

De la mano de mercadeos y chapuzas, nos damos cuentas , que nuestro humor a caballo entre la ironía y el cinismo no es del gusto de todo el mundo , y hemos de tener cuidado en saber establecer nuestras prioridades o dedicarnos a los trabajos intelectuales.

Cuando nos surge la oportunidad , superando mercadeos y chapuzas, hemos de saber aprovecharlas y conseguiremos cualquier cosa que nos propongamos , defendiendo nuestras ideas y sabiendo trazar nuestro camino , desplegando nuestros talentos para encontrar soluciones rápidas y efectivas.

Las circunstancias y la suerte están de nuestra parte para demostrar los motivos que fundamentan nuestros presentimientos. Acabamos  de recuperar nuestra confianza , haciendo frente al tedio y al aburrimiento y mostrando una actitud entre abierta y receptiva, sencilla y humilde. 

Lejos de tontas discusiones que de nada sirven, nuestro magnetismo causa estragos y vamos  superando los chaparrones de exigencias que nos caen  encima hasta el agotamiento. El fin de nuestras preocupaciones nos hace estar más  cerca de alcanzar nuestros sueños.

Vemos  fantasmas donde realmente no los hay . Su amabilidad y delicadeza en el trato con los demás nos va descubriendo cosas importantes, y podemos  entrar en una etapa de prosperidad en la que sus deseos están a punto de hacerse realidad, deshojando la margarita y siguiendo adelante con valentía y rigor para superar sus miedos.

Mercadeos y chapuzas
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