Por exageración o por insignificancia hay hechos que se sitúan fuera de la realidad, y con nuestras gafas del futuro estamos ya en el presente en el mundo de la Inteligencia Artificial. Y los limites que hace pocos años nos situaban en lo que podíamos hacer y lo que no, hoy nos parece un recuerdo lejano de un pasado que nos parece muy lejano y fantasmagórico.
Mantenemos la esperanza de lo que nos queda por vivir sea mejor que lo vivido, y podemos experimentar vivencias más allá de la realidad, porque el desconocimiento de lo que va suceder , o cómo o cuándo quisiéramos construir el espacio donde habite la felicidad.
Los negacionistas hacia los desequilibrios que provocaban el cambio climático y los progresos de las nuevas tecnologías, nos parecían personajes estrafalarios y fuera de la realidad. Eran como zombis o fantasmas que deambulaban sin rumbo y pronunciaban discursos incoherentes .
Más allá de la realidad , fascinamos con lo que no conocemos aunque lo imaginemos , y llevados de la fantasía participamos en charlas con personajes desconocidos y de aquellas tertulias surgen soluciones ingeniosas que nos hacen vivir con más intensidad y viajamos por mundos irreales pero que nos compensan de nuestras carencias.
Y nos creemos supermanes desde nuestra normalidad, creyéndonos capaces de no car en ninguna adicción y dejarlo todo alcohol, dulces, sal, azúcar y vamos descubriendo los pequeños placeres de la vida austera , más allá de abundancia.
Somos capaces de vivir las grandezas y las pequeñas cosas, más allá de la realidad , y nos sacamos de la chistera alguna que otra sorpresa , leemos libros y artículos que nos hacen reflexionar y otros que nos dejan indiferentes. Y vamos sacando lo que nos sale de dentro y absorbiendo lo que nos viene de fuera.
De vez en cuando vamos renovando nuestra lista de deseos . y trascendemos a nosotros mismos a través de nuestras palabras, y disfrutamos del respeto a los demás y de no mentirnos ni mentir a la gente, y ganamos en cantidad y accesibilidad , pero muchas veces a costa de sacrificar calidad y autenticidad..
Trabajamos y sobrevivimos , y desarrollamos nuevas ideas que nos ayudan a superar los desafíos y comenzar con un paquete de ilusiones cada nueva jornada , utilizando las piezas claves del engranaje que nos impulsan a funcionar positivamente.
Ante el desconocimiento de lo que creemos que está más allá de la realidad , somos rehenes del presente, del aquí y ahora, en el que tenemos la obligación y debemos asumir el compromiso de mejorar nuestras actitudes en el ejercicio de nuestros derechos y deberes.
Aquellos que además ostentan la responsabilidad de representarnos han de esmerarse en perfeccionar los mecanismos de control de unos poderes por otros , y entrenarse diariamente en la aceptación de críticas y la asunción de nuestros propios límites .
La actividad política en una sociedad democrática no se concibe sin la existencia de un tejido social plural , sin la práctica de las libertades y la garantía de poder expresar nuestras posiciones sin tener que estar sujetos a ningún tipo de cortapisas salvo el respeto al otro y el cumplimiento de la Ley.
No debemos incurrir en la indeseable estrategia de llevar la política más allá de la realidad, y escoger como escenario de sus actuaciones , los juzgados por sistema, lo que termina no solo desprestigiando la actuación de los responsables públicos , sino que indigna e irrita a los ciudadanos , y les lleva a pensar que más que para resolver nuestros problemas , están para pelearse entre ellos , en una carrera desenfrenada a ver quién es capaz de ser más agresivo e hiriente.
Esto nos debe llevar a una reflexión , y es que espacio que no ocupemos los demócratas lo ocuparan los mercaderes y salvadores , por aquello que decía Napoleón “Nada va bien en un sistema político en el que las palabras contradicen a los hechos”
