jueves. 06.10.2022

Manos a la obra

Permanecer quietos y pasivos , a verlas venir, termina con nuestras ideas que pudieran ser brillantes y hacernos deslumbrantes en un carrusel de buenos augurios y malos farios ,sin fuerza para emprender ni coraje para rebelarnos ante lo que nos parece injusto.

Si no nos atrevemos somos rehenes de las inseguridades,  entre emociones y sentimientos negativos , que nos impiden ver más allá de nuestras narices y nos deja como paralizados mirándonos el ombligo., en lugar de practicar el gratificante deporte de dar, entre ellos uno de los bienes más valiosos, nuestro tiempo.

A la hora de tomar decisiones, nos movemos entre ventajas e inconvenientes , luces y sombras , y aunque en ocasiones plantearnos la vida de una forma idílica y romántica no es negativo,  hemos de tener los pies en el suelo y no perder de vista la realidad y el pragmatismo.

Recordemos que cuando nos movemos en la dirección que escojamos, todos caemos de vez en cuando , pero solo los valientes son capaces de levantarse , redoblando esfuerzos, no dando treguas , con la mirada limpia y sin temores.

A veces las circunstancias nos dejan noqueados y entre despistes y desvaríos , terminamos por no fiarnos de nadie , y con más errores que aciertos, nos vamos erosionando y destruyendo y cada paso que damos es una épica o una epopeya , lo que debería estar encardinado en la cotidianidad con sus certezas y ambigüedades se convierte en una heroicidad.

Cuando fracasamos hemos  de volver a intentarlo de nuevo y no tirar la toalla y debemos tomarnos más en serio aquello que nos hace reír.. Debemos luchar contra la incomprensión,  vivir con la intención de ser felices y acudir a las llamadas siempre que podamos.

Comprobamos que los locos que nos rodean , nos cuentan historias bonitas que terminan feamente . Entre nuevas necesidades , nos movemos sin saber que queremos y hacia donde vamos y se nos olvida con frecuencia que el tiempo no es infinito para nadie.

En ocasiones , es incluso   la propia administración que se supone está a nuestro servicio nos parece hablar para que no la entendamos, en un lenguaje críptico y con un vocabulario incomprensible, Prueben si no a leer algunas sentencias judiciales o algún comunicado de la Administración Tributaria , y descubrirán que donde podíamos ejercer un derecho de reclamación, estamos previamente condenados.

El poder que no se ejerce termina siendo estéril por inútil. Se confunde con facilidad lo racional y lo sin sentido. Hemos de procurar estrujar la realidad con todas nuestras fuerzas, sin miedos, ansiedades y enfados, de forma desenfadada y llamativa.

Hemos de aprender a ver lo raro con naturalidad ,con iniciativa y emprendimiento ,  sin escudarnos en pantalla de vínculos y dependencias,  siendo hijos y padres del tiempo que nos ha tocado vivir. , con mesura y discreción y sabiendo disfrutar más con menos.

Movernos entre prohibiciones es desertar del interés por conocer cosas nuevas,  y refugiarnos en las mentiras, la doble moral y la desmemoria. De la quietud a la actividad , del quietismo a la iniciativa ,  de las habladurías a la prudencia , necesitamos ojos para ver y oídos para oír.

No pensemos nunca que nadie reúne los requisitos  para lo que queremos hacer, rebajemos un poco las expectativas y dejémonos llevar por el corazón.

Manos a la obra
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