El faraón y su corte

Cuando estamos a tiro de piedra de depositar nuestros votos para elegir nuestros representantes en los Ayuntamientos , en estos cuarenta y cuatro años de consistorios democráticos hemos visto todo tipo de actuaciones y comportamientos , desde los más democráticos y participativos hasta lo más autárquicos y despóticos con aquellos que deben servir.

Hay personajes que desde los sillones de las Alcaldías  sacan  fuera ese “emperador “ que llevan dentro , y creen disponer de la vida y las haciendas de los demás, pero otros se superan y se hacen ”faraones”, porque creen tener no solo todos los poderes temporales sino divinos, y para reforzarlo desde el punto de vista escenográfico, se hacen acompañar  de una corte de empalagosos y aduladores.

Tienen un concepto patrimonialista de la política y las instituciones  , y se permiten hacer todo lo que les viene en ganas de manera autoritaria , porque se creen impunes y nadie se va a atrever a  llevarles la contraria. , y esto nos muestra que las democracias no están a buen recaudo con estos  papanatas, ya que nadie puede dar lo que no tiene y ellos o ellas no son demócratas.

 A pesar de que todo el que me conoce sabe de que soy un aspirante a socialista , no quiero entrar en este artículo en  hacer un análisis entre izquierdas y derechas. Faraones con sus cortes nos lo vamos a encontrar entre unos y otros, pero la realidad y los datos demuestran una mayor incidencia entre los intolerantes de siempre, que no respetan a los demás.

Este tipo de personajes viven en el mundo de la fotomanía y son unos mediopatas con cuyas apariencias intentan maquillar la realidad, y pretenden hacernos creer que todo lo que han dicho se ha hecho, cuando han vivido instalados en la mentira permanente.

 Tienen un raro concepto de la libertad , un camino en el que quieren aparecer como imparciales y neutrales, pero son tremendamente sectarios y especialistas en hacernos creer paparruchas y tragar martingalas, por el solo hecho de que él las dice.

Su vocación de censores les hace  caer en la tentación de utilizar los medios públicos para que sus adversarios se vuelvan invisibles, y no tengan ni voz ni imagen. A veces , pierden el sentido de la realidad y se adentran en el bosque de las vanidades y la selva de los bulos

Piensan que todo lo iluminan y lo arreglan, repartiendo saludos, besos y abrazos, a diestro y siniestro, como si los demás no notaran que todo es pura hipocresía y falsedad. Por mucho que persistan en hacernos creer que le importamos , sabemos y se nota demasiado que padece un egocentrismo psicopatológico.

En su pensamiento , las ideas brillan por su ausencia , por eso sus vidas son silenciosas, tal vez porque no tengan nada que decir, mientras que no tienen el don de convencer porque ellos son los primeros que no se creen lo que dicen y logran inyectar al personal mal humor y pesimismo.

Conforme se acercan las elecciones , se van tensando y se ponen muy nerviosos, incluso llegando a querer intimidar a los adversarios., como si fueran los amos del mundo, y no se enteran que no es líder quien grita más sino aquel a quien los demás quieren seguir.

Cometer errores no es necesariamente , como muchos de estos sujetos piensan síntoma de fracaso, sino tener la humildad suficiente para saber empezar de nuevo y de forma distinta . Quien sabe si en uno de esos intentos acertamos y encontramos el camino. No he citado ningún protagonista , opción política ni lugar, pero estoy seguro que aquellos que me lean a través de las redes , en cualquier lugar  del mundo, sabrán ponerle nombre y apellidos.