jueves. 04.06.2026

Encajar las críticas

Llegar al poder y tomar decisiones supone admitir que podemos equivocarnos,  y por supuesto estamos sometidos a críticas . Una de las artes de un buen político es saber encajarlas y poner a prueba nuestra madera de líderes . Si no somos capaces de hacerlo estaremos evidenciando nuestras debilidades y una concepción equivocada del ejercicio de nuestras responsabilidades, admitir con naturalidad que ni somos perfectos ni somos infalibles y estamos vacunados contra los errores.

Como diría María José de Larra no debemos instalarnos en “un fatalismo sin indulgencia  ni un moralismo sin exclamaciones” :La óptica del ejercicio público ha de consolidarse en saber colocarnos en el lugar del otro y aceptar que hemos y podemos mejorar.

Es posible convertir nuestras diferencias en relaciones positivas y elevar a la categoría de insufribles nuestra incapacidad por no soportar un contencioso o una opinión que no sea una alabanza y no resulte incómodo. Quienes no soportan las críticas no pueden pilotar ningún cambio.

No escuchan las posturas de los demás y en ese mirarse a si mismos en el espejo , en un continuo ejercicio narcisista , van alimentando una actitud entre el yoísmo ególatra y el autoritarismo que les impiden ver cuales son sus límites y sus posibilidades de conocer otras gentes y otros mundos.

Cada vez son más los ciudadanos y ciudadanas  que muestras sus recelos y malestares con las decisiones de algunos políticos , que no les escuchan en sus demandas y reclamaciones , y que además se molestan y enfadan cuando se les muestra la verdad descarnada de los problemas , ante los que ellos no muestran ninguna voluntad de ser sensibles y mucho menos de resolverlos.

Un ejemplo concreto , famoso y conocido de lo que les hablo es Ayuso, que está empeñada en que los Centros de Salud funcionen sin médicos, pero además se dedica a insultar a estos llamándoles de todo, y es que ayer, hoy y probablemente mañana , sin continuar sin encajar las criticas y corregir su actitud , aunque se lo digan miles de personas en las calles.

La gran mentira que ha puesto en marcha es las falsas generalizaciones y que todo esto es un montaje de los partidos de izquierda para que explote su “gran proyecto” que es terminar con la gestión pública de la Sanidad, aunque su sueño oculto es convertirse en Isabel de España , y terminar con Feijóo igual que fulminó a Casado.

Pero no solo en el PP, que es una constante , sino que en todas partes cuecen habas. Así que en los últimos tiempos hemos asistido , como desde la reserva política , el apóstol de “las ideas” , Pablo Iglesias , el de PODEMOS, y que ha sido suspendido en dos ocasiones para poder impartir clases en la Universidad , cuya afición predilecta es predicar y regañar a todo el que se criuza en su camino.

Esta vez le ha tocado a Yolanda Díaz , que fue puesta a dedo como sucesora de su puesto y esencia, institucional y orgánico. La Vicepresidenta Segunda del Gobierno de coalición que preside Pedro Sánchez y que espera contar con ella en un futuro para la configuración de un nuevo Ejecutivo.

Yolanda Díaz, que es ambiciosa y tal vez equivocadamente cree que puede caminar sola, no quiere continuar en decadencia con los podemitas y ofrece al que quiera que sume con ella, pero no con PODEMOS. No quiere hablar de partidos, pero su proyecto lleva ese camino.

No sabemos como terminará esta historia de desencuentros , entre la desesperación de PODEMOS , que lleva la misma ruta de CIUDADANOS y el ir por libre de la señora Díaz , no se escuchan y sus sueños son irrealizables.

Encajar las críticas
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