Nuestras vidas no pueden ni deben dejar de ser una aventura , y como a menudo a base de nuestra actividad racional , descubrimos al irracional que encerramos en nuestro interior., y que poseemos pocas verdades claras y seguras .
Cuando dedicamos tiempo y paciencia a observar nos damos cuenta que la realidad no es tan simple como nos podía parecer, y no hay aventuras sin interrogantes , y abrirnos a la puerta de la sabiduría o al abismo de la ignorancia y el maravillarnos ante descubrir nuevas significaciones ante lo que creíamos conocer.
En este mundo de dudas accedemos al desarrollo de la capacidad de sorprendernos y nos damos cuenta que cada situación , cada comportamiento , se convierte en una ventura, en un hecho único digno de consideración y respeto, un misterio que solo puede ser abordado desde la incertidumbre, la atención y el respeto.
Si somos capaces de acceder a la envergadura y profundidad de cada interrogante, nuestra mirada , debe ser atenta y eso significa respetuosa. Hemos de estrujar lo que encierran los pequeños detalles y la sorpresa y la curiosidad son inherentes al ser humano , y da la impresión que todo nos interroga y nos invita a intentar explicarnos en qué consiste lo que despierta nuestra curiosidad, como nos maravilla y fascina
En nuestras peripecias no dejamos de descubrir que cada momento es único y que nos motiva ,v cuánta inteligencia , y cuánta emoción e intriga se puede generar a partir de nuestras visiones y sonidos. Comprobamos que es lo que nos gusta y que no y nos impresiona todo lo que creemos que merece la pena que vivamos con plenitud, y leamos , bailemos y entremos en mundos diferentes que creíamos conocer.
A lo largo de nuestras historias recibimos reconocimientos y recompensas pero también penalizaciones de diversa índole , entre aciertos y errores, aprobaciones y reproches, defensores y detractores No podemos olvidar que el humano, mujer u hombre, es el animal que tropieza dos veces y hasta tres con la misma piedra.
En el caso de algunos responsables públicos , los errores son tan evidentes, conocidos y publicados que los percibe todo el mundo , con una ligera diferencia los de nuestros representantes los pagamos entre todos , mientras que hay quienes son particulares aunque sean personajes que estén permanentemente en el ágora y pueden ejercer una notable influencia sobre nosotros .
Lo menos que se les puede exigir es aunque solo sea una vez en cuando, que como protagonistas de sus historias y aventuras, unas gotitas de humildad y reconocer sin sentimientos de inferioridad que se han equivocado o que no han podido cumplir aquello que prometieron , así evitarán no solo los errores sino los engaños. Lejos de lo que piensen y les digan sus asesores , ganarán enautoridad moral y credibilidad.
Todos los que tomamos decisiones nos equivocamos en el algún momento o y hemos de asumirlo con coraje y valentía , y hemos de ser rigurosos con quienes pretendan regir nuestros destinos y obligarles a que no sólo , prediquen sino den trigo , siendo siempre en su comportamiento un ejemplo para el resto de los ciudadanos y ciudadanas.
De todos depende mejorar la realidad , y si cada uno de nosotros procuramos en algunos momentos no ser fuente innecesaria de ruidos que nos pongan hasta las narices.
