Convencer dialogando

Nuestra historia y sus protagonistas han hecho imposible en ocasiones la imposibilidad de dialogo, desde posturas radicales e intransigentes . Así si rescatamos a Miguel  de Unamuno en su discurso de comienzo del curso universitario un 12 de Octubre de 1936, al inicio del golpe militar   y el comienzo de la guerra civil , cuando el escritor y filosofo de la generación del 98,  afirmó dirigiéndose a Millán Astray , fundador de La Legión y general del bando sublevado “Venceréis , pero no convenceréis”

El militar que formó parte de la rebelión al frente de la cual estaba el General Franco que después instauró una dictadura durante cuarenta años ,que fue cruel y sanguinaria con los disidentes , y que increpó el discurso de Unamuno a gritos de ¡Mueran los intelectuales!, o según otras versiones ¡Muera la inteligencia! y ¡Viva la muerte!

Como cualquier analista que reflexione lo más mínimo podrá comprobar con este pensamiento y esta dialéctica del odio es muy difícil dialogar y mucho menos convencer ., cuando además a lo largo de cuatro décadas dominaron las vejaciones públicas, los trabajos forzados, las desapariciones y los llamados paseíllos camino de un pelotón de fusilamiento.

Si echamos la vista atrás en la historia podríamos encontrar otros muchos ejemplos de la dificultad de admitir la diferencia y convencer dialogando , pero sería un atrevimiento por mi parte querer presentarles un estudio en el espacio de una reflexión y un artículo de lo que ha costado en nuestro País el respeto a la diferencia.

Pero como quienes escribimos nos podemos permitir ciertas licencias, me van permitir que dé un salto hacia la actualidad y echemos una mirada al presente. Nos daremos cuenta que en una democracia consolidada y ejemplo en el ejercicio de muchos derechos dentro del mundo desarrollado como es España , la derecha vuelve a utilizar un lenguaje de enfrentamiento que no facilita el dialogo y mucho menos el acuerdo.

Podíamos hacer una tesis doctoral sobre lo dicho por los líderes de VOX, Santiago Abascal y el del PP , Alberto Núñez Feijoo , pero creo que una muestra nos da una idea de la atmósfera política que generan son sus palabras , comentarios y manifestaciones que después se traducen en sus actuaciones.

Si en cualquier País de la Europa democrática , cuna de los derechos , algún líder, por muy ultra que fuera dijera del Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que “había que colgarlo por los pies”, además de echarnos las manos a la cabeza alarmados, no le daríamos crédito , pues   estas palabras salieron del señor Abascal.

Pero no mejoramos si escuchamos con atención a quien se pregonaba como líder moderado del centro derecha cuando se dejó caer con acusar a Sánchez de llevar a España al “precipicio constitucional “  o llamar a rebelarse a la militancia socialista  contra su secretario General , diciendo que “no es digno de la tradición democrática del PSOE ni el PSOE puede callar sin ser cómplice expreso de sus barbaridades políticas” ¿creen ustedes que por muy buena voluntad que se tenga es posible dialogar con quienes están permanentemente mintiendo,  ofendiendo e intentando colocar a nuestro País en  crisis , sin arrimar el hombro lo más mínimo?

Convencer desde el diálogo y el respeto, siendo capaz de ser adversarios sin convertirse en enemigos, de ayudar en la política internacional y abrir la puerta para ser capaces de conseguir pactos de Estado cuando sean necesarios y beneficiosos para la ciudadanía. ¿Conseguirá entender algún día la derecha española esta posición que es practicada por muchos de sus colegas populares europeos o será una misión imposible?