jueves. 04.06.2026

Entre la confusión y la claridad

Cuando mantenemos una actitud negativa , hablamos y sembramos la confusión, y vivimos casi todas las experiencias de  forma negativa y pensando que es un castigo y otras veces con buen ánimo y una actitud positiva y sabiendo que nos vamos a encontrar de todo, momentos buenos , malos y regulares , pero que tenemos que procurar mantener las ideas claras y comunicarlas con sencillez.

Si nos gusta la música, no es mala iniciativa colocarnos alguna pieza de Luigi Bocherini o de cualquiera de los maestros del divertimento , forma musical muy popular durante el siglo XVIII que solía mostrar un estilo desenfadado y alegre o podemos ponernos la que nos salga de las narices ,  sin olvidar que la música amansa a las fieras, y puede ser buena para todos en cualquier momento.

Al ejercer   un liderazgo , hemos de ser generosos , mirar más llá de nuestras narices , sin provocar confusiones y transmitiendo los mensajes con claridades , y no ser como aquellos individuos con tragaderas que cambian sus valores y principios en función del valor de la bolsa que le ofrezcan .

Hemos de procurar mantener nuestro equilibrio ante esa ansiedad de nuestra sociedad por el tener , que nos aleja del ser y corremos el peligro de convertirnos en caricaturas de personas . Disfrutar de las pequeñas cosas , convertir cada momento en na celebración, sorprendernos y no aburrirnos , eso es VIVIR.

 Podemos comenzar el día con el firme propósito de disfrutar cada minuto si nos lo proponemos. Sí , siempre tendremos al destructivo , que hará todo los esfuerzos por amargarse la vida y contagiarnos su cabreo , generando enfrentamientos , levantando murallas , en lugar de abrir caminos por donde conseguir encontrarnos y  dialogar.

 Confundidos y sin tener las cosas claras , tenemos mucho miedo a cambiar de opinión , es porque tal vez no tengamos una propia sino prestada. Perdemos mucho tiempo, y es nuestro mayor tesoro , preocupados por cuestiones que merecen la pena  y muy pendientes del “qué dirán” o “qué pensaran”, si hemos hecho esto o lo otro , y nos olvidamos de lo importante y de lo que más nos puede hacer disfrutar es el hacer bien sin mirar a quien , ya que el que siembra recoge, y todos tenemos derechos a pasárnoslo bien.

 Los intoxicadores que siembran enfrentamientos terminan cosechando desprecios , los miserables que no tienen valores acaban por ser ignorados. No olvidemos , que a veces una sola palabra es suficiente para arrancar una sonrisa a los demás . Algunos responsables políticos confunden la cantidad y la calidad , se obsesionan por las estadísticas y se olvidan de las personas.

Es bueno que seamos sembradores del buen humor y no sería malo comenzar la jornada contando algún chiste , alguna anécdota simpática  o sacándole la parte graciosa a las cosas y a las situaciones , pasarlo bien con los demás y no a costa de los demás , y entrenándonos en un difícil deporte que es reírnos de nosotros mismos , aprendiendo que no somos ni el ombligo ni el centro del mundo.

Hay subidas que son bajadas y viceversa . Lo importante es lo que seamos capaces de conseguir por nuestros propios medios y nos haga crecer. Enmascarar y confundir la realidad para que todo nos resulte favorable , no es solo un autoengaño sino una estafa a los demás.

No estemos en todo momento creyendo que lo hacemos mal  y que todo  el mundo en el trabajo quiere hacernos “mobbing” y liberémonos de complejos de culpabilidad , pensando que el mundo no funcionaría sin nosotros.

Entre la confusión y la claridad
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