Hay quienes pensamos que la simplicidad es bella y atractiva, mientras entre la fauna humana están los rebuscados que procuran presentarnos las cosas de la forma más complicada posible, y que por mucho que las observemos no logramos entender que quieren decirnos.
No debemos confundir, lo simple con lo sencillo , ya que mientras lo primero es llano , fácil , incluso en ocasiones falto de profundidad, mientras que lo sencillo es certero , preciso, sobrio , escueto , claro y puede ser, mientras que la sencillez nos hace grandes , lo simple nos suele acercar a la felicidad..
En un mundo tan complejo como el actual , es importante rescatar y revalorizar lo simple . Y es que tiene un atractivo especial , y a veces encierra todo un universo de conductas, emociones y sentimientos, como por ejemplo un abrazo , un gracias , un cuídate, un perdón.
El alma simple y la mirada humilde son dimensiones que , tal vez, hagan falta más que nunca, aunque no encajen demasiado bien en una sociedad como la nuestra, que suele asociar lo complejo a lo eficaz , y en consecuencia , a la felicidad .
Nos venden ordenadores con muchos programas, móviles de última generación con infinitas aplicaciones, los gabinetes nos ofrecen numerosos tipos de tratamiento, y cada día nos recuerdan aquello de que es bueno tener muchos estudios , muchos amigos…La complejidad se asocia a esa idea de dorada felicidad que en realidad , no siempre se cumple.
Algo que deberíamos tener muy en cuenta es que las cosas grandes ocurren cuando se hacen bien las pequeñas , y para ello , nada mejor que practicar el arte de la simplicidad en la relación de tareas. Avanzar en calma y haciendo uso del sentido común y la intuición son sin duda las mejores estrategias para deshacer cada nudo de nuestras complejidades . Debemos confiar un poco más en nuestro instinto y ser receptivos a la voz del corazón.
Se trata de creer en lo sencillo y admirar lo simple. Tiene que perdurar lo amable , la dignidad , la calidad de una persona . Ser humildes nos hace justos y grandes , pues nos ayuda a comprender cuáles son nuestros límites y tomar conciencia de lo que nos queda por aprender
Felicidad e s saber apreciar las cosas sencillas de la vida : Son como esas estrellas que relucen en las noches despejadas : Es tan simple ser feliz y tan difícil ser simple . Y es que la felicidad habita en el alma. Sin embargo hay gente que desde los peroles de la política nos intentan permanentemente hacer la pirula o tomarnos el pelo.
En el horizonte de sus objetivos se convierte en obsesión configurar la actividad pública como su medio de vida , utilizando todo tipo de trampas y artimañas para conseguir sus propósitos. Para estos sujetos , entre levantamanos y aprietabotones, sirven los más increíbles argumentos para generar la confusión y justificar sus intereses económicos y su ausencia de ideas, en aras a un pragmatismo que es la careta de su apego a la cartera , de la filosofía del “ande yo caliente y ríase la gente”
Tranquilizan su conciencia , diciéndose una y otra vez que al fin y a la postre , su actuación debe ser la correcta porque casi todos en su visión de la realidad están haciendo lo mismo , o sea mintiendo y estafando , lo que además de mentira no deja de ser un pobre e indeseable recurso dialéctico.
No están preparados para el servicio público y con gran facilidad se sienten superados por las circunstancias , son como dice el refrán que “donde no hay dinero ,no hay compañero” y olvidan con frecuencia lo que sostenía Pitágoras ”quien sabe hablar, sabe también cuando ha de hacerlo”
Aunque actúan como grandes artistas de la hipocresía y el disimulo , su camino y el de la ciudadanía son como dos líneas paralelas , jamás se encuentran , por lo que nadie entiende , a pesar de su simpleza , como una y otra vez figuran en las listas , y es que la cuestión no es sino de adicción , fidelidad y obediencia ciega a quien las elabora, y cuando abordan algún problema ciudadano ; entre falsedades , maniobras y patrañas , intentan parecer interesados en conseguir una solución aunque les importe un pimiento todo lo que caiga fuera dela esfera de su propio yo.
