Andar con ojo
Entre anomalías y sorpresas hemos de andar con ojo ante cualquier paso que demos. Si no entendemos cuales son los problemas es imposible que encontremos las soluciones. Si vamos con cuidado por la vida, observaremos que todo lo que experimentamos queda en nosotros, y de la relatividad de nuestro papel de tal manera que todo pasa.
Ni oso ni pretendo hacer un análisis sobre las estrofas de Antonio Machado, que tan magistralmente convirtió en canción Joan Manuel Serrat incorporando aquellos versos de “caminante no hay camino, se hace camino al andar”, pero no me negaran que con la manía de muchos personajes de considerarse el ombligo del mundo se pierden la posibilidad de descubrir el lado lúdico y placentero de sus existencias.
Si fuéramos conscientes que nuestra gran arma secreta , y el verdadero aroma que nos hace disfrutar de los pequeños momentos es lo que realmente nos hace ser grandes ante nosotros mismos , y que es la cuenta de resultados que más dividendos provoca en nuestra salud, no perderíamos el tiempo en intentar aparecer como los más importantes del lugar .
Debemos andar con ojo con aquellos que están todo el día en una carrera desenfrenada por ser importantes y tener más poder que nadie , habría que preguntarles ¿qué hacen cuando no se dedican a estos menesteres? ¿No se dan cuenta que esa ambición desmedida en pretender ser lo que no son , pueden terminar en que al final no sean nada de lo que pretenden ser?
A quienes se dedican a la política habrían que repetirles con frecuencia , que no han hecho unas oposiciones , que el poder no es para siempre y que si no lo tienen claro , pueden ser al final víctimas de la leyenda negra , de que nunca encuentren la sirena que les lleve a buen puerto , y terminen embarrancados sin palabras que decir ni imágenes recordar.
Vivimos tiempos de la inmediatez, en los que nos creemos que nos parece que los demás pasan pero nosotros permanecemos , y aunque lancemos una moneda a cara o cruz, siempre saldrá lo que nosotros hayamos elegido , porque para eso controlamos y podemos fabricar cualquier personajes e imaginar cualquier paisaje.
Creemos y queremos que nuestro paso por la vida no tiene fin y apenas es un punto y aparte , en la que nos falta tiempo para alguna que otra diablura y cuando nos estamos dando cuenta en donde está el truco , o donde puede haber trampa, la película ha terminado y están pasando los créditos , con lo que la esperanza apenas es un latido y la seguridad una perversión.
Cada vez vivimos más años y necesitamos más cuidados, de tal manera que las expectativas para 2.039 es que se tripliquen las personas centenarias ,y tendemos en mundo de la globalización a minimizar las diferencias y engrandecer las semejanzas.
Hay que andar con ojo , ya que no hay nadie a salvo de los riesgos , y todo pasa y todo queda , y casi sin darnos cuenta se nos escapa el tiempo ,en un soplo vamos del vientre de nuestras madres a la madurez , hemos crecido y envejecido, nos han llevado de la mano entre prisas , contradicciones y quebraderos de cabeza , y más veces de las deseables abandonamos las sorpresas, las adivinanzas , las fantasías y las ilusiones para ir dejando paso a las rutinas y el escepticismo.
Tenemos que resistor y estar siempre dispuestos a levantarnos y seguir, hemos de imponernos a depender de tantas cosas que no nos son necesarias , evitar carreras que no nos llevan a ninguna meta , superar ansiedades porque necesitamos soluciones para todo en todo momento.
De vez en cuando , tenemos que hacer una pausa, pararnos y pensar si lo que estamos haciendo nos ayuda a ser mejores personas y en que forma somos útiles a los demás , o simplemente nos creemos importantes por estar adonde nos llevan y es políticamente correcto que estemos , aunque nos demos cuenta que estamos envueltos en una verdadera tela de araña.
Cada día podemos estrenar un traje y una cara nueva , sin dejar de ser nosotros mismos , si estamos dispuestos a relativizar nuestro papel y compartir nuestro espacio u nuestro tiempo con los demás , si comprendemos que cada hora , cada minuto y cada segundo puede ser distinto al otro.