Entre alegrías y triunfos, miedos y tristezas, seguridades e incertidumbres , claves y datos, transcurren nuestros días y vamos acertando o equivocándonos. Y en este reto diario vamos abriendo caminos para descubrir nuevas realidades y zanjando temas que creemos dominados.
Nos planteamos propósitos que conseguir y objetivos que lograr , articulando la realidad según nos convenga ,congratulándonos en los halagos y rechazando críticas, perdiéndonos en la nada o referenciándonos entre dudas y certezas., interesándonos por la política o pensando que no va con nosotros , lo que no deja de ser una actitud política.
En la lealtad a nuestros principios y valores debemos asumir nuestras responsabilidades y saber cuando hemos de dimitir sin aferrarnos al poder o sabiendo renunciar a la poltrona de turno, Hemos de estar atentos a las voces y los gestos de los demás para aprender lo que debemos y no hacer.
No hay modelo a seguir por todo el mundo en todo momento, ya que afortunadamente somos distintos y por tanto nos comportamos de manera diferente. Los aparatos de propaganda intentan aturdirnos con las miserias rutinarias, en lugar de renovarnos y reinventarnos diariamente.
Aunque nos parezca que la mentira se abre paso en todos los campos, más temprano que tarde , termina enseñándonos la verdadera cara del defraudador y manchando todo lo que toca, y quedándose en la más dura y cruel soledad por encerrarse solo en sus intereses.
Su mundo relacional solo contempla, vencedores y vencidos, fuertes y débiles, pobres y ricos, y niegan que hay todo un mundo de variedades y matices, en el que nunca fallan sino son los demás los que jamás aciertan y suelen equivocarse.
Ambicionamos tener a toda costa lo que no necesitamos y nos olvidamos del valor de una sonrisa , un beso o un abrazo. Con calma y sin precipitaciones , somos capaces de conseguir las grandes joyas de la vida, como la humildad, la honestidad y el honor.
Cada fecha tiene su significación , si nosotros somos capaces de darle nuestro toque personal y hacer que todo suene en nuestro entorno como una música maravillosa y no como un ruido insoportable , que sepamos paladear cada sabor y estar dispuestos a ser generosos con los demás.
Respetamos las tradiciones, pero estamos dispuestos a aprovechar cada ocasión para avanzar y contar hacia adelante en lugar de hacer pausas , no para parar sino para andar hacia tras . Nuestros tiempos procuramos llenarlos de risas que nos hacen pensar y espacios para compartir.
Nos preguntamos con insistencia , cuales son las soluciones a las preguntas que nos hacemos , lo que es evitable y lo que no , y aprendemos a como conducirnos en esta carrera de fondo en la que quien gana es el que más resiste
Demasiadas veces a lo largo de nuestra caminar existencia, asistimos a la misma historia, con idéntica trama , nudo y desenlace . Y con persistencia y repetitiva tosquedad y grosería nos representan el mismo vodevil , entre la ligereza y el desenfado , pero que a diferencia de los auténticos carecen de gracia y lejos de provocar una sonrisa o la hilaridad nos provocan rabia, pena o indignación.
Suele ser la crónica de una equivocación anunciada y repetida . Uno de los grandes peligros de la quiebra de la sociedad actual , es el disfraz de la realidad , el intento de compensar superficialmente el vacío de principios y valores, de ponderar la retórica de lo difuso frente a la concreción de los problemas o la gestión de los recursos sin ninguna ideología.
