jueves. 04.06.2026

Maniobras de escapismo

Maniobras de escapismo es el título de un magnifico disco de Love of Lesbian. Pero también es una vieja táctica para distraer la atención de la opinión pública. Hace dos mil años los romanos lo tenían tan claro que hasta le pusieron un título a esa práctica: “Panem et circenses”

Hace unos días escuchaba en la radio una acertada opinión de Juan José Millas. Argumentaba el gran escritor que por un coste de 70.000, un pastón para cualquiera de nosotros pero una minucia para las arcas públicas, la ínclita Ayuso había conseguido que todos hablásemos del insustancial Sr. Cantó (azote de chiringuitos, según se autoproclamaba) y así, como por arte de magia,  no hablábamos del desmantelamiento de la sanidad pública, la degradación de la enseñanza, el derecho a una muerte digna o la falta de transporte urbano. O sea, de las cosas importantes.

Aquí, en nuestro ámbito local, como somos muy de imitar, también nos está ocurriendo algo parecido. 

A mediados de junio se conoció lo que se ha dado en llamar el caso Liria, el de la compra de mascarillas, del dinero guardado en sobres, de las prácticas mafiosas del PP. A los pocos días asistimos atónitos a la comparecencia urgente y telemática del Presidente de la Diputación, en la cual a D. Javier. Aureliano García no le llegaba la camisa al cuerpo, y donde se defendía diciendo que él no sabía nada y que firmaba muchas cosas, vamos, como si saber y firmar no fueran unas obligaciones de su cargo, ¡él pasaba por allí! 

El Sr. Liria, vicepresidente de la Diputación y con muchos años de trabajo mano a mano con el Sr. García Molina, debe ser una persona muy ordenada, porque se dedicaba a guardar estampitas monetarias en sobres, como esos amos y amas de casa que organizan su magro salario para poder pagar sus deudas y llegar a fin de mes. Con que objetivo no lo sabemos, por ahora, pero no hay que ser muy lince para adivinar que así es más fácil mover el material y entregarlo en mano en los sitios y a las personas que corresponda. Si tuviéramos la suerte de que apareciera un cuadernito como el de Bárcenas, ayudará mucho a despejar estas dudas.

Pero como si no quieres caldo, te tienes que tomar tres tazas, a los pocos días D. Javier Aureliano fue nombrado Presidente del Partido Popular, recogiendo la batuta de su maestro y mentor el Sr. Amat. Fue un congreso muy flojito, sin grandes aportaciones, tratando de no hacer mucho ruido, que no estaba el cuerpo para festivales. Tampoco vinieron las primeras figuras del partido, solo estuvo Moreno Bonilla y el campeón de lanzamiento de huesos de aceituna, que como es de Murcia, le pillaba cerquita. 

Y aquí viene la primera maniobra de escapismo. A comienzos de julio D. Javier Aureliano, ese señor presidente de la Diputación que no sabe lo que firma, anunció la compra del Cortijo del Fraile. Llevaban años dándole vueltas al tema: la empresa queriendo venderlo, la Junta intentando que lo arreglara la empresa, esta última litigando porque solo estaba obligada a mantener, no a rehabilitar (por no decir reconstruir), años y años de discusión resueltos de un plumazo en dos días. Para que luego se diga que la Administración es lenta.

En los siguientes días los medios recogían múltiples muestras de satisfacción y felicitaciones porque, por fin, nos íbamos a encargar de ese gran monumento histórico, con un valor arquitectónico incalculable, con una calidad constructiva sin parangón. Y los palmeros habituales, cual coro de sirenas griegas, jaleando la iniciativa ¡Qué gran ejercicio de hipocresía colectiva!

Y mientras tenemos el resto del patrimonio hecho unos zorros. Monumentos de primera categoría como La Alcazaba o Los Millares, que son referentes mundiales, olvidados y dejados a su suerte. Pero hay otros muchos menos conocidos, poco estudiados, como Ciavieja, El Argar, Cueva Ambrosio... Ya lo decía Siret “La provincia de Almería es un gran museo al que solo le falta ponerle una cubierta”

La siguiente maniobra fue crear una Comisión de Investigación en la Diputación para depurar las responsabilidades políticas. Se busca un presidente resultón, un poco díscolo para salvar las apariencias; se proponen una amplia serie de comparecencias, que a la postre se limitan a los funcionarios de la casa, obligados por su condición; y se pasan todo el verano entretenidos para concluir a finales de agosto en la crónica de una muerte anunciada: ¡no hay ningún tipo de responsabilidad política! Y la petición de dimisión del Presidente realizada por la oposición solo ha provocado una ligera sonrisa en el resto de grupos políticos

D. Javier  Aureliano García no tuvo la decencia de presentar su dimisión el día de su primera comparecencia a mediados de junio y ahora, tras la mascarada de Comisión, le rebosan argumentos para no admitir ninguna responsabilidad: ¡el solo se limitaba a firmar!. Pero desde estas líneas le quiero recordar al actual Presidente del Partido Popular en Almería que por ese mismo comportamiento hay dos expresidentes de la Junta de Andalucía juzgados y condenados.

Estoy expectante por ver cuando aparece el próximo episodio de corrupción, no porque quiera fomentar esa práctica despreciable y que tanto daño hace a la verdadera política y a la sociedad, todo lo contrario, sino por ver con que nos van a distraer la atención, que conejo sacarán de la chistera, cuál será la nueva maniobra de escapismo.

Eusebio Villanueva, miembro Ejecutiva Municipal PSOE Almería

Maniobras de escapismo
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