Zurgena da pena

Luis Díaz. Candidato del PSOE de Zurgena a la Alcaldía

Lo del día de ayer no tiene nombre. No sé ni por donde empezar este escrito para lograr explicar con la máxima exactitud posible la frustración que como político y persona me hace sentir el nuevo derrumbamiento del cerro de “Las Lomas”.


En primer lugar quiero pedir disculpas a los zurgeneros por haber permitido durante estos 2 largos años la incompetencia e inutilidad en funciones que constantemente recibimos de los que nos gobiernan en nuestro pueblo. Y las pido, porque sinceramente yo he sido uno de los responsables de permitir el permanente despropósito al que nos tienen acostumbrados nuestro Alcalde y compañía. Es intolerable lo que está pasando. !Vergonzosa la imagen que estamos dando como políticos!. Si la anterior corporación dio que hablar, ésta, entre las que me incluyo yo, se lleva la palma por ser la más nefasta de la historia de Zurgena. Por un lado, la ruina económica latente y el fuerte empobrecimiento que ha sufrido nuestro municipio, Ya no solo por la aprobación de presupuestos irrisorios y burlescos, sino también por un sinfín
de “cagadas” y “meteduras de pata” que se vienen sucediendo desde hace años y que sobre todo se han incrementado exponencialmente en los 2 últimos con el forzado pacto PA+PP, las cuales paso a enumerar:
– Los sueldos disparatados y ofensivos para la ciudadanía. Más de 60 millones de pesetas entre el alcalde y los 2 concejales en los 4 años de legislatura.
– Los presupuestos, ya lo he dicho y denunciado en varias ocasiones; son equivalentes a pueblos 4 veces más pequeños y la lógica en la que se sustentan es simplemente IMPRESENTABLE.
– Los gastos astronómicos en abogados y procuradores.
– El tanatorio, (cerrado después de 4 años y medio desmantelado)
– Las pedanías se encuentra olvidadas de la mano de Dios, no disponen de alcantarillado, ni zonas verdes, ni parques, pésimo alumbrado...una vergüenza).
– Los graves problemas urbanísticos y la ineptitud para la redacción y aprobación de un P.G.O.U. , están paralizando e hipotecando el futuro de Zurgena.
– Las disputas internas entre los compañeros del actual pacto de gobierno del ayuntamiento,
resquebrajan cualquier posibilidad de acierto en sus funciones.
– Y bueno, no voy a entrar en temas de servicios de limpieza; atención ciudadana; potenciación del empleo; apoyo empresarial; creación de un polígono y toda esa retahíla tan necesaria, porque sino, “apaga y vámonos”.


Pero para colmo de los colmos, nos encontramos el redundante problema del Cerro y el daño continuo a esas familias que me da vergüenza hasta de mirar a la cara. Hasta 3 veces se ha derrumbado y francamente, no pensaba que se podía meter tantas veces la pata en una mala gestión y de manera tan profunda, poniendo continuamente en riesgo la vida de tantas familias, que si bien han sufrido reiteradamente el agravio de nuestra incompetencia, al mismo tiempo han mostrado una educación ejemplar, porque motivos tienen de sobra para yo que sé,...no quiero ni pensar.


Me decía ayer el Alcalde después de una discusión que él tampoco tenía tanta responsabilidad. Este señor todavía no se ha enterado de lo que significa ser 1ª autoridad de un pueblo y me he comprometido delante de él, a hacer un escrito para que el secretario del Ayuntamiento se lo explique clara y lentamente, por si decide seguir siendo nuestro regidor. En este problema, hay responsabilidades tanto técnicas, empresariales y sobre todo de carácter político.
Hay que solucionar el problema de raíz, cueste lo que cueste, así haya que rebajar, quemar, fundir o quitar el cerro entero. Y nuestro alcalde, en lugar de ir a Madrid a la Feria de Fitur a echarse fotos con los ministros, debió de llevarle la factura a los mismos y exigirles que respondan, ya que el problema del cerro es debido a daños ocasionados por catástrofe natural y corresponde al gobierno central su gestión.


Seguidamente, pedirles disculpas a esas familias y compensarles el daño causado, y por último, decirle al señor alcalde que si tiene dignidad política, presente su dimisión irrevocable y pida disculpas a su pueblo por su incompetencia política.