José Salguero Duarte
El martes 5 de junio, es el Día Mundial del Medio Ambiente, siendo “uno de los principales vehículos que las Naciones Unidas, utilizan para fomentar la sensibilización mundial, para promover la atención y acción política al respecto”. Por ello, es evidente, que casi la totalidad de los políticos españoles, por los cojones, son muy aplicados llevando hasta las últimas consecuencias, la protección de nuestro Medio Ambiente.
Por lo tanto, una mayoría de los políticos de Tarifa (Cádiz), van a celebrar esta efemérides por todo lo alto tirando hasta cohetes y bengalas, porque en un pleno celebrado la semana pasada, con los votos favorables del gobierno municipal configurado por el Partido Popular y Partido Andalucista, así como, con los votos favorables del Partido Socialista Obrero Español, actualmente en la oposición. Aprobaron el plan urbanístico para la zona de la playa de Valdevaqueros, en el que tienen previsto, construir un complejo hotelero con unas 1400 plazas y unas 350 viviendas, además de, según el alcalde tarifeño del Partido Popular, Juan Andrés Gil, llevar a cabo “un desarrollo sostenible para la zona”.
Cuando leí por primera vez esa hostil y adversa noticia, se me estremeció y resquebrajó el alma. Porque lo que van a hacer esas formaciones políticas tarifeñas con ese paraje natural, es iniciar su particular camino de hormigón y ladrillos, con el que presuntamente se cargarán una de las pocas maravillas vírgenes que aún se conservan, no sólo en el litoral gaditano sino a nivel nacional.
Consecuentemente, la alarma social que ha provocado la aprobación de dicho proyecto, ha hecho que las respuestas broten exclamativamente, por parte de toda clase de personas, pero muy especialmente de los amantes de la naturaleza, así como, de los diferentes grupos ecologistas. Los que han comenzado una campaña informativa y actos de protestas, para hacer llegar a la opinión pública y donde corresponda, esta monstruosidad que se ha reiniciado contra Valdevaqueros y su entorno, al darse el sí quiero esas formaciones políticas, firmando su sentencia de muerte contra Valdevaqueros.
Tarifa, estimado lector, es lo que es, gracias a su maravilloso entorno natural, a los vientos de Poniente y Levante, así como, a otros muchos atractivos y virtudes, debido al incomparable paraje que ocupa en el Parque Natural del Estrecho... Siendo esta zona más que sugerente, tentadora e insinuante, para atraer la llegada procedentes de todas las partes del mundo huyendo del asfalto, a surfistas y otros muchos amantes y practicantes de diferentes deportes acuáticos, de la vida sana, de la paz social y de la bohemia.
Los que, una vez alejados del mundanal ruido, nos incrustamos en la esencia de este paraíso terrenal. En el que hasta la fecha, la mano negra del hombre no se atrevió a poner sus zarpas tan depredadoramente, para enladrillarlo sin prisas pero sin pausas con las mismas o similares intenciones en el trascurrir de los años, como han hecho con macro-construcciones en otras zonas costeras andaluzas y españolas, siendo un claro ejemplo el hotel El Algarrobico.
Y para muestra de lo que se convertirá Valdevaqueros, una vez que se coloque la primera piedra de este proyecto urbanístico, tenemos las zonas limítrofes de la Costa del Sol, así como, el término municipal tarifeño desde Zahara de los Atunes hasta el Faro Camarinal. Debiendo reseñar negativamente también, ciertas zonas desde Barbate a Los Caños de Meca, las que igualmente fueron agredidas por los ladrillos, gracias a la insensatez de los mandatarios políticos locales, autonómicos y nacionales.
Por lo tanto, este triste proceder político, es más que probable que se repita en Valdevaqueros, a pesar de haber sido y seguir siendo los ladrillos, una de las peores lacras y pestes que hemos sufrido a lo largo de las últimas décadas. Habiendo ejercido la construcción en España, gracias a la irracionalidad de la política, como una de las principales fuentes especulativas, así como, de económica oficial básica de nuestro producto interior bruto, provocando la triste realidad que estamos padeciendo.
Consecuentemente, se ha gobernado desde los distintos gobiernos, presuntamente, sin ninguna coherencia con el Ecosistema. Porque, ¡cómo es posible!, con la que está cayendo actualmente en España y muy especialmente en Andalucía, provocada por la malignidad de la burbuja inmobiliaria. Que ciertos políticos sin ningún sentido común, saquen ahora adelante del baúl de los recuerdos, este plan urbanístico de Valdevaqueros, que fuera promovido hace un par de décadas por el PSOE.
Con el agravante además, que los políticos promotores de tan absurdo y retrógrado proyecto urbanístico, están divulgando en estos días a la opinión pública, desde su fe ciega a los ladrillos, que poniendo en marcha este proyecto urbanístico, van a crear empleos. Cuando en Tarifa existe una gran cantidad de viviendas vacías sin poderlas vender, debido a la alarmante situación en que nos encontramos, a raíz de la gravísima crisis económica, con una tasa de desempleados en Tarifa que ronda alrededor del 40% de la población.
Pero, estos partidos políticos que han aprobado ese proyecto urbanístico, han actuado probablemente mucho peor para esta zona, porque siendo el turismo una de las principales fuentes de riquezas en España, a la que hay que proteger entre algodones, debiéndosele ofrecer a los turistas lo que demandan, por ser el sustento de centenares de miles o millones de ciudadanos, entre ellos tarifeños. ¡Para qué van a construir esas viviendas y plazas hoteleras en Valdevaqueros!, ¿para acabar poco a poco con el específico turismo que llega taxativamente a Tarifa?
