3 de junio de 2014, 7:39
José María Ortega
No un terremoto,
un violento tsunami
provocó el voto.
Los dos partidos
siempre mayoritarios
quedan hundidos
Surgen con fuerza
indignados políticos
con agudeza.
Lo de PODEMOS,
que parecía una broma,
resultó en serio.
Pudo la izquierda
ser, de haber ido unida,
la que venciera
Lo más sangrante
es el triunfo en Europa
de quien peor lo hace
Los de Le Pen
y neofascistas griegos,
serio revés.
¿Vivirá Europa
unida y progresando
bajo estas hordas?
