Gerson Gamboa, Líder Social
La semana pasada platicamos sobre el corazón y la razón, y según les expuse muy pocas veces le ponemos atención a los sentimientos del corazón y le damos mucha importancia a la razón con sus múltiples dudas, impidiéndonos disfrutar un poco más de la vida. Pero, “Todo en la Vida tiene un precio” y seguramente pensaras que esto es muy capitalista, pues déjame explicarte por que elegí este nombre para mi tercera intervención en este espacio.
El corazón es el órgano interno del cuerpo del ser humano, que se ha utilizado desde siempre como una referencia a los sentimientos tales como la alegría, la soledad, el dolor, la ansiedad, amor, emoción y otros que se relacionan al momento de enamorarse dos personas. Sin duda este es un buen momento para quien se da la oportunidad de conocer a otra persona con el fin de llegar a ser una pareja comprometida, construyendo una vida y aprendiendo del amor.
Ahora, tengo una pregunta: ¿Quién nos enseña a amar? Aunque ya sé que sabes la respuesta, me gustaría que nos detuviéramos un momento con esto.
Todas las personas vamos aprendiendo qué es el amor desde el hogar con nuestros padres, hermanos, abuelos y demás personas que nos aman.
En el centro educativo encontramos otras personas que nos enseñan otro tipo de amor, nos topamos con la envidia, el tormento y la burla o como hoy en nuestros días se conoce como el bullying. Pero cuando entramos en la edad de pretender otro amor más cercano al sexo opuesto o bien al mismo sexo, encontramos otras formas mucho más divertidas de enamorarnos, para muchos muy afortunadas y para otros desafortunadas.
Mientras tanto vamos descubriendo como amar y en ese caminar vamos dejando algunos corazones vacios o muy llenos de amor.
¿Qué nos hace enamorarnos? Es una pregunta sin respuesta, ya que cada uno se enamora de distintas formas. Con esto quisiera contarles algo personal. Hace un año conocí a una persona de 18 años, quien durante unos meses estuvo haciendo lo posible para que saliéramos con intención de conocernos.
Al principio les soy honesto no quería, ya que me detenía a pensar sobre su edad y lo complejo que debe de ser tener una relación con una persona mucho más pequeña, ya que nos llevamos 8 años de diferencia. En fin que de entre bombones, cartas, sorpresas al salir de la oficina y ya varias noches quedándose en mi casa, aunque debo de aclarar que vivo solo, me fue envolviendo en su creatividad, honestidad, cariño, ternura, paciencia, dedicación, comprensión y su mirada con amor que me decía más que las palabras que pudiera utilizar para enamorarme.
Así fue como me enamore de una persona maravillosa. Pero, ¿Bajo qué costo? Fue complejo y complicado les sé decir, pero quisiera lanzar la siguiente idea.
No importa lo complejo o lo complicado que puede ser una situación, ya sea del amor o bien en cualquier ambiente de la vida, lo interesante es tener los ojos abiertos para saber cómo logramos llegar al lugar que nos toco llegar.
Sea fácil o difícil la vida nos llevara por los caminos que sean mejores para nosotros y en algunos momentos pueda ser que recriminemos, pero hasta el final sabremos que cada cosa que va sucediendo nos deja una enseñanza y satisfacción. Pero, ¿Bajo qué costo?
Los dejo con la última pregunta. Nos vemos la próxima semana y la resolvemos.
