Sergio de Fuentes Garrido
Según los pronósticos de salud, en el año 2030, la escalofriante cifra del 80% de la población española padecerá obesidad; lo que nos convertirá un claro reflejo de la población actual de Estados Unidos o México.
Tal y como ustedes habrán podido observar; tristemente estas predicciones se están cumpliendo poco a poco; ya que cada vez es más común ver a más personas que padecen esta afección.
Debatiendo sobre la obesidad en general; me gustaría desviarme un poco, y hacer especial hincapié en la obesidad infantil, ya que me parece aún más grave que la obesidad en adultos y adolescentes; las cuales no dejan de ser igual de importante; dado que desde mi sumiso parecer una persona adulta es consciente de lo que debe hacer para no parecer obesidad (exceptuando a aquellas personas que padecen obesidad hereditaria); en cambio un crío pequeño no es consciente, por lo que depende del cuidado de sus padres que tenga una alimentación adecuada y haga ejercicio a menudo; algo que a muchos padres por desgracia les resulta indiferente.
La razón por la que expongo esto; es porque hace un tiempo pasé por el patio de un colegio; y en el ví a muchos críos pequeños jugando (entre 4 o 6 años); algo que me inquietó, es que la mayoría de ellos padecía sobrepeso. Por curiosidad, observé lo que tenían de merienda, y exactamente estaban comiendo lo que había pensado; la mayoría de ellos estaban merendando bollería industrial; muy pocos niños llevaban una merienda sana, ya sea un bocadillo o una pieza de fruta.
Algo que me enfada, es que muchos padres piensan que por que sus hijos obesos van a estar mejor (por ello muchos de ellos les dejan comer lo que quieran), al contrario van a estar en peores condiciones, tanto físicas como de salud (aún, algunos de ellos siguen pensando como antaño). El problema de la obesidad desde mi punto de vista no es la estética (que también es importante) es la salud.
Estoy seguro de que muchos de ustedes no saben que la obesidad, es la segunda causa de muerte en todo el mundo, después del tabaquismo; ya que esta provoca múltiples enfermedades como enfermedades cardiacas, respiratorias, gota, varices, problemas endocrinos, e incluso la muerte fetal en caso de que una mujer esté embarazada.
Aún estamos a tiempo, y podemos cambiar esos terribles pronósticos, todo depende de que pongamos remedio.
