jueves. 04.06.2026

Tecnologías a cambio de privacidad

Ana Mancheño, teleprensa.com Sevilla

En estos días se ha celebrado en Barcelona el congreso Mobile World Congress, evento de tecnología para telefonía móvil. En dicho congreso se han mostrado avances en este campo, unos interesantes y otros…, in-útiles. Pero el progreso tecnológico es inexorable y el libro del gusto se quedó en blanco.

Algunos de los “inventos” que ha llamado mi atención ha sido la presentación de una impresora tridimensional de comida. El artilugio, llamado Foodini, fabrica comida mediantes capas de ingredientes que salen de distintos grifos. Otro, una app (aplicación) que sigue los movimientos de las pupilas, y posibilita que podamos escribir con el movimiento de los ojos. Se trata de Irisbond, que usando cámaras de un móvil permite escribir en un ordenador.

"La inteligencia artificial está hecha de ti. Está hecha de tus datos personales. Tú ayudas a crear el producto", señala Adam Harvey, criticando que alimentemos las redes de Google o Facebook sin tener acceso a su funcionamiento o a sus datos."Sin embargo, a cambio no obtienes el beneficio. Solo consigues el producto".  

Cuanto más datos y más fácil nos hagan la vida estas tecnologías más información disponen del usuario, es decir de nosotros. Y esto creo, no nos hace más libre, nos hace más dependiente y  menos seguros. Porque se llevan tu privacidad. Que tampoco es algo nuevo. Siempre digo que el mejor secreto es aquel que no se cuenta ni se escribe y, bueno, ya ni se piensa. Porque si lo haces te expones a que inventen otro aparatito para saber de ti, y adentrarse en lo más profundo de la mente, sin  apenas darte cuenta de ello.

Lo que no sé, si saben estos cerebros inteligentes (el de las máquinas estas no, sino el que las crea), qué  aún no hay ninguna que ocupe el lugar de un sentimiento, de un cálido roce que sólo da un ser humano, y  de un aroma que llena los sentidos. Vivencias que se esconden en la memoria, y se guardan en la mente para evocarlas sin ayuda de tecnología. De forma natural.

Tal como dice el escritor James Dashner “La tecnología puede usarse para muchas cosas buenas, pero, al final, somos esclavos de la naturaleza y los elementos”. Yo añado que ahora somos esclavos con cada, y nuevos, avance tecnológico, menos dueños de nuestras vidas. Aunque todo esté diseñado para hacerla más fácil. Pero siempre “todo” es a cambio de algo.

 

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