Patricio González
Estoy siguiendo muy de cerca todo lo relacionado con el Papa Francisco. Creo que puede aportar nuevos aires a la Iglesia. Y, por ahora, sus gestos son bien distintos a los vistos anteriormente.
Me gusta este Papa. Me gusta por su cercanía, porque demuestra humildad y, sobre todo, me gusta porque es jesuita. Porque la Compañía de Jesús, desde sus orígenes, ha dado siempre un valor especial al estudio, a la ciencia y a la enseñanza.
A lo largo de la historia, los jesuitas han llevado a cabo experiencias socio-religiosas de de un enorme interés como la comunas indígenas del Paraguay ó los intentos de una síntesis entre los ritos chinos y la propia misa cristiana, las buenas relaciones con la Corte Imperial de Japón en la que introdujeron muchos adelantos científicos de Occidente. Y lo hacían porque estaban convencidos de que de las élites dependería la cristianización de las masas; por ello los mejores colegios abiertos a la nobleza de la Europa de los siglos XVII y XVIII fueron fundados por los jesuitas. De hecho, Voltaire estudió en uno de ellos.
Hoy día siguen teniendo claro que según sea la aristocracia de la inteligencia así será el resto de la sociedad. Por ello, existen en la actualidad excelentes universidades de la Compañía extendidas por todo el mundo.
Y aquí en Andalucía acaban de abrir la Universidad Loyola con campus en Sevilla y Córdoba aunque a punto estuvo de no poder abrirse.
Y ocurrió así porque el permiso lo tiene que dar la Junta de Andalucía y los dirigentes del PSOE se dividieron a favor y en contra de este permiso, retrasando bastante la apertura.
Hasta que el famoso ”nini”, Mario Jiménez, portavoz del PSOE en el Parlamento andaluz, auténtico espécimen , delicado y fino político donde los haya, pronunció encima de la mesa socialista las palabras decisivas: “LA APERTURA DE UNIVERSIDADES ASÍ NO NOS DÁ NI UN SOLO VOTO”. Y se acabó la discusión. Menos mal que, en esta ocasión, el copresidente Griñán no le hizo caso a su brazo derecho y la Universidad Loyola recibió los permisos y autorizaciones necesarias.
Pero las palabras de MARIO JIMENEZ son un auténtico retrato de lo que es el PSOE de hoy. Se acepta ó se rechaza una nueva universidad no porque sea útil ó no, sino por los votos que pueda aportar.
Nada de ideología, ningún proyecto, sólo los votos, es decir, la seguridad de la permanencia indefinida en el poder.
Pablo Iglesias hablaba de ser “educador de multitudes”…….Mario Jiménez habla sólo de votos. Y este, señores, es el PSOE de hoy.
