Riesgos del ébola en Cádiz
José Carlos Cabrera, Arabista y experto en emigración
Desde la experiencia que me da quince años de trabajo en emigración en nuestra provincia, se podría establecer claramente los diferentes riesgos que para la población podría tener la localización de un hipotético caso de Ébola.
No olvidemos que nuestra parte del mundo colinda con el continente que desgraciadamente alberga esta enfermedad y que de alguna forma, la visión desde Algeciras o Tarifa, del Gebel Musa y el skyline montañoso de nuestro país vecino, nos debe recordar que somos frontera con dicho continente.
Por todo ello podemos discernir dos tipos de personas que transitan fundamentalmente por esta frontera; una, los marroquíes que van y vienen de manera regular o irregular por el Estrecho, y que en principio y hasta el día de hoy no suponen ningún tipo de riesgo en la comarca ya que es un país que no ha tenido ningún caso de esta enfermedad. Y luego tenemos los subsaharianos, personas que vienen desde Marruecos fundamentalmente, y que son de diferentes países de África.
Según fuentes del Frontex parece ser que hay una población aproximada en Marruecos de 30.000 personas que están de manera irregular y esperando poder venir a España. Esta población en principio no supone ningún riesgo para nuestra comarca ya que la duración del viaje desde que salen de sus países hasta que logran cruzar, es de varios meses e inclusos años.
Mi experiencia más reciente, sobretodo con la avalancha de personas de este agosto, me dice que es muy improbable que ninguna persona enferma pudiera llegar desde allí.
Pero existe un perfil de persona que sí que puede ser preocupante desde el punto de vista epidemiológico. Son aquellas personas subsaharianas de aquellos países donde existe epidemia de Ébola como son, Libera, Sierra Leona o Guinea, que pudieran llegar por vía marítima y como polizones a cualquiera de los puertos de Algeciras o de Cádiz.
Recuérdenlo, este año hemos batido el record del mundo en transporte de contenedores en un solo barco en Algeciras, y la carga y manejo de contenedores no deja de aumentar en dicho puerto. Esto nos habla que de alguna manera, al haber más mercancías, es que llegan más barcos a nuestra provincia.
En muchas ocasiones de mi vida laboral se han localizado a personas dentro de los barcos, y en el caso de ser mayores de edad se les ha trasladado a un CIE o a un centro de Protección de menores si era el caso contrario.
Y éste es quizás el punto mas preocupante porque no existe ningún protocolo sanitario para este tipo de casos, ni tan siquiera un cauce de traslado de información donde se pueda saber de qué país procedía el barco en el cual se ha encontrado a ese polizón y activar así algún tipo de protocolo.
El protocolo actual, una vez localizado un polizón, es llevarlo a comisaría, hacer las pruebas convenientes para corroborar su mayoría o minoría de edad, y después, llevarlo al correspondiente centro. Como ven, en dicho protocolo de ingreso no hay ningún tipo de medida sanitaria, por lo que actualmente, imaginémonos, el barco viniera de Monrovia, Freetown o Conacki, por ejemplo, podríamos decir que habría un riesgo fehaciente, mínimo, pero probable de que esa persona pudiera estar en la fase de incubación de dicha enfermedad, sobretodo habida cuenta de que desde esos países se puede llegar hasta aquí en muy pocas jornadas marítimas.
Y si eso ocurriera, imagínense, tanto los policías que hubieran localizado a esas personas, como el personal del CIE y de los centros de protección, estarían muy expuestos a un contagio, pues, ninguno de esos centros están preparados para una actuación sanitaria. Y no lo digo por decir, sino porque ya en protección de menores hemos tenido contagios por tuberculosis, o casos de sarna.
Por tanto, urge cierta coordinación más pronto que tarde, en mi modesta opinión, en la mejora de la atención a este tipo de casos.
José Carlos Cabrera Medina
Arabista y experto en emigración