3 de diciembre de 2013, 7:00
José María Ortega
Todas la víctimas
merecen atención,
no estar perdidas.
A las de guerra,
igual trato a ambos bandos,
ya bajo tierra.
Pero en España,
tras la Guerra Civil,
sigue la saña.
Los vencedores
rinden a sus caídos
grandes honores.
No a los vencidos,
que en zanjas y cunetas
siguen perdidos.
Y cuando intentan
buscarlos sus familias,
alguien protesta.
Burro, rebuzna
el diputado Hernando
contra esta búsqueda.
Ve 'aprovechado'
a quien busca a su padre,
mal enterrado.
